RFID. Las siglas de Radio Frequency Identification y la clave para que las pulseras de los festivales pasen de ser un preciado elemento decorativo en la muñeca a un gadget tecnológico. Un chip que empezó mejorando el control de entrada y salida a los recintos y que ya es un elemento clave para la presencia de las redes sociales y para optimizar los sistemas de pago.

Sistemas cashless
Lo saben bien en el Low Festival, que este año permitirá a sus abonados VIP dejar la cartera en casa. La pulsera RFID permitirá al festival experimentar con el cashless gracias a un acuerdo con Paypal, que se incorpora por primera vez a un evento musical de esta magnitud . “En las barras se podrá seguir pagando con las monedas del festival, pero en la zona Vip Pool solo se podrá pagar mediante la pulsera, que se sincronizará con cuentas Paypal o se podrá cargar a través de tarjetas y efectivo”, explica Carolina Rodríguez, directora del Low.

Enganchados a Facebook
El pago sin efectivo es la novedad de este año en las pulseras del Low, pero no la primera experiencia. El año pasado ya se estrenaron con la sincronización con perfiles Facebook, que permitía la subida de fotografías y la actualización del estado de todos los abonados a través de 8 estaciones situadas estratégicamente. “Este año hemos mejorado lo que ya estaba disponible en 2013 y hemos añadido una tómbola para ofrecer premios a los que utilicen estos tótems Facebook”, cuenta Rodríguez. Este método permite al público mantenerse conectado a sus perfiles sociales y a la organización solucionar los eternos problemas de conexión que sufren los festivales.

Redes sociales, pagos y…seguridad. Rodríguez remarca la importancia de la aplicación de esta tecnología para el control de acceso y salida al recinto. La directora del Low asegura que es una herramienta que “limita las posibilidades de la piratería”, ya que detecta cuando una persona intenta salir del espacio con más de una pulsera encima y permite desactivar sus funciones y escanear una nueva en caso de pérdida.

Conexión Spotify
El Low no es el único festival que ha apostado por experimentar con las posibilidades del RFID. Ayer empezó el BBK Live con la posibilidad de pedir la pulsera Spotify. Un gadget con tres funciones básicas: compartir en Facebook los conciertos que se están viviendo en directo, pedir recomendaciones de listas de grupos relacionados con lo que está sonando y, como en la cita de Benidorm, sorteos para el usuario.

De ligoteo
Quien ha ido un paso más allá en la exploración de las opciones de los chips RFID ha sido el festival belga Tomorrowland. Se trata de uno de los eventos musicales más masivos de Europa, por lo que resulta fácil acabar conociendo gente. Pero para facilitar aún más las cosas, la organización ha incluido en sus pulseras la opción de enviar peticiones de amistad por Facebook a cualquier persona del público. Imaginación al poder…más aún si facilita ligar.

Sobre El Autor

Victor Solvas
Victor Solvas

Redactor para APMusicales y jefe de redacción del 'Anuario de la Música en Vivo'. Anteriormente, responsable de prensa de The Walkers.

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