· Los grupos tributo que imitan a la perfección a los grandes ídolos del pop están en auge: cada vez más numerosos, profesionales y perfeccionistas, ven como su público crece sin parar

Dedicar tu carrera musical a imitar a la perfección a tu artista o grupo favorito. Hasta el extremo de que, si te escuchan con los ojos cerrados, tal vez sean incapaces de distinguir entre el original y la copia. Tocar como tu ídolo, utilizar los mismos instrumentos, calcar su puesta en escena, su vestuario, e incluso parecerse físicamente a él. Y compartir tu pasión con los miles de fans que necesitan escuchar en directo las canciones que tanto les emocionan cuando sus creadores no están de gira o bien, simplemente, ya no existen.

Esta es la misión de los grupos tributo, que en España viven un auge absoluto. Hace 15 años se podían contar con los dedos de una mano. Smoking Stones y Abbey Road eran prácticamente los dos únicos referentes, con sus conseguidas versiones de (es fácil de adivinar) Rolling Stones y Beatles. Hoy, el número de bandas que han seguido sus pasos en nuestro país es incontable, e imitan a todo tipo de artistas: desde U2 a Manolo García, pasando por Michael Jackson, Héroes del Silencio o Coldplay.

Muchos de ellos están reunidos bajo el paraguas de Beba33, agencia de comunicación, promoción y management. “Empezamos con esto hace tres lustros, tras ver en Inglaterra o en Estados Unidos este modelo funcionaba, pero casi sin bandas de este tipo por aquí”, recuerda Raquel Bassas, gerente de Beba33. Hoy gestionan una cartera que roza el centenar de nombres. “Es cierto que este tipo de bandas están creciendo y funcionando cada vez mejor”, explica Bassas, que ofrece su versión de los motivos de este éxito: “Hay un cierto sector de público huérfano de música, que si no escucha lo que está de moda nunca encuentra lo que le gusta en las salas de conciertos o en las fiestas patronales”. Es un público que en general se mueve por una franja superior a los 40 años de edad, con un mayor poder adquisitivo medio que otras franjas más jóvenes (por lo tanto, un público más agradecido para los promotores). Suelen ser nostálgicos de la música que escuchaban cuando eran jóvenes, de las canciones de aquellos artistas que hoy, en muchos casos, ya no están en activo o como mucho giran de uvas a peras. Ante esta situación, el concierto de un grupo tributo a su banda favorita se presenta como la mejor alternativa.

Talentosos y valientes
Pero claro, no todo vale. “El público de las bandas tributo es lo más exigente que hay, son fans absolutos del grupo homenajeado y la primera media hora de concierto se la pasan analizando lo que ven de cabo a rabo”, relata Bassas, que considera que “para lanzarse a formar un grupo tributo, hay que ser muy valiente y, sobre todo, muy buen músico”. Este es el caso, por ejemplo, de los integrantes de la banda gallega Brothers in Band, grupo que rinde homenaje a Dire Straits formado por nueve músicos. Solo hace falta ver los escenarios los que han pasado para entender la dimensión del fenómeno: el Estadio Olímpico de la Cartuja en Sevilla, el Sant Jordi Club de Barcelona, el Teatro Nuevo Apolo o el Palacio Vistalegre de Madrid o el Kafe Antzokia de Bilbao. La primera división de los recintos de conciertos, vaya.

Ramón García-Barros es un promotor de conciertos gallego que ha apostado en varias ocasiones por Brothers in Band. “De verdad que aunque no se disfracen de Mark Knopfler y compañía, cuesta distinguirlos del grupo real”, cuenta García-Barros, al frente de Cávea Producciones, que asegura que Brothers in Band ofrece “un espectáculo de mucha calidad, con conciertos de hasta tres horas, con el sonido y las luces cuidadísimas y normalmente en teatros y auditorios confortables”. Según este promotor, el motivo del éxito de Brothers in Band también radica en que son una apuesta segura para los fans. “Cuando vas a un concierto de Mark Knopler muchas veces no toca los temas favoritos de los fans de Dire Straits, o lo hace intercalados con muchos temas nuevos. Con ellos, los tienes todos”. Al final, siguiendo este hilo, parecería que da igual la copia fidedigna que el original. “No, claro que no”, responde Cávea, “pero el precio tampoco es el mismo”.

Devoción absoluta
¿Qué es lo que empuja a un músico talentoso a dedicar su carrera a rendir tributo a otro grupo? “Dire Straits es algo único e irrepetible. Desde Brothers in Band pretendemos ser lo más fieles y respetuosos ante un repertorio tan especial. Respetar el legado de Mark Knopfler y compañía y transmitirlo a estas nuevas generaciones que vienen detrás es algo difícil de describir”, explican desde la banda en uno de los vídeos de su canal de Youtube. Otra respuesta la ofrece David Martínez, cantante de los catalanes Moonwalkers, banda tributo de Michael Jackson. “Me gusta desde que tengo uso de razón” relata el músico, cuya voz guarda un sorprendente parecido a la de ‘Jacko’. “Me acerco bastante tras haber practicado mucho y haberla escuchado tanto que la he interiorizado completamente”, afirma. Está claro que sin devoción absoluta no se puede construir ningún tributo, ni tampoco presentarse ante un público que conoce hasta el último detalle del artista al cual se rinde homenaje. Aunque hoy este tipo de bandas estén surgiendo como setas bajo la lluvia de otoño, solo las que pueden resistir al escrutinio de los verdaderos fans logran sobrevivir.

Sobre El Autor

Vern Bueno

Vern Bueno (Barcelona, 1982). Periodista. Redactor del Anuario de la Asociación de Promotores Musicales. Anteriormente, corresponsal y cronista de conciertos en Agencia EFE.

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