Rodrigo Cuevas es, gracias a Manuel de cortejo, su tercer disco de estudio, el artista con mayor número de nominaciones a los próximos Premios de la Música Independiente (MIN), que se entregan el 11 de marzo en Madrid. A falta de conocer si materializa sus posibilidades en 6 categorías, él prosigue la gira en la que combina folk, cabaret y electrónica, como cuenta a Apmusicales.

PREGUNTA: Empezaste tocando el piano y la tuba en el Conservatorio. ¿De qué manera influyó eso en el tipo de artista que eres?
RODRIGO CUEVAS: La tuba fue el primer instrumento con el que gané dinero en la música. A los dos meses ya estaba en una banda tocando. Me hizo saber que podía vivir de la música y eso me animó a seguir estudiando.

PREGUNTA: Dejaste la carrera de Sonología en la Esmuc, te fuiste a vivir a Galicia y fue allí como de verdad empezaste a entrar en el mundo de la música tradicional. ¿Qué pasó?
RODRIGO CUEVAS: Decidí que no volvería a vivir a Barcelona. Me saqué el carné de conducir y se quedó una habitación libre de unos amigos que vivían en el campo. En mi vida no he decidido nada, simplemente me he dejado llevar por las cosas que se iban poniendo delante. E intento que siga siendo así.

PREGUNTA: ¿El franquismo contaminó la evolución natural del folclore español, como no pasó en la tradición británica, la cual ha terminado impregnando todo?
RODRIGO CUEVAS: Sí, en España teníamos que haber seguido nuestro camino. Pero los nacionalismos convierten cosas en emblemáticas y descartan otras. Pasó en Galicia con la gaita como símbolo tradicional, que era mucho más minoritaria, pero era un instrumento eminentemente masculino. Se hizo algo más marcial con bandas incluso, que es algo que nunca había existido.

PREGUNTA: ¿Todo es fusionable, como hiciste congeniando folk asturiano y el Ritmo de la Noche?
RODRIGO CUEVAS: Sí, todo. Es la esencia de la música tradicional para mí. Los estribillos de unas canciones pasaban a otras. Cualquier abuelo nuestro hubiese hecho eso con El Ritmo de la Noche.

PREGUNTA: ¿Cómo fue el encuentro y el trabajo junto a Refree como productor en Manual de cortejo?
RODRIGO CUEVAS: Nos encontramos muy fácilmente. Quizás él tenía más resistencias por el tipo de música que hacía hasta que me vio en directo. Yo le dije que lo que quería trabajar en este disco era la parte más folclórica.

PREGUNTA: ¿Es cierto que este proyecto nació con un propósito conceptual?
RODRIGO CUEVAS: Sí, quería hacer un cancionero, pero era todo demasiado cerebral. Me dejaba poca libertad y había canciones que no quería dejar fuera del disco. Estaban quedando tan chulas que no podía darlas de lado.

PREGUNTA: ¿Más artista de directo que de estudio?
RODRIGO CUEVAS: Me considero mucho más animal de escenario que de estudio. En el escenario no sufro nunca. Allí puede pasar cualquier cosa, hasta una catástrofe, que la disfruto. En el estudio es lo contrario, ves todos los defectos.

“En el escenario no sufro nunca”

PREGUNTA: Una de las singularidades de tu propuesta, sobre todo en directo, es tu amor por el cabaret. ¿De dónde te viene?
RODRIGO CUEVAS: Del cabaret me gusta mucho la conexión con el público, que no haya cuarta pared, me gusta la improvisación y que del error nazca la virtud. Me gusta la provocación desde un punto de vista más sugerente y, a través de ese engatusamiento, poder decirle al público cosas que no podrías de otro modo, como hacían los bufones.

PREGUNTA: ¿Y el humor, qué importancia tiene?
RODRIGO CUEVAS: Siempre admiré mucho a la gente graciosa y nunca lo fui… o no me considero. Tenía esa espinita y cuando empecé a subirme a los escenarios, descubrí que la gente se reía.

PREGUNTA: Da la impresión de que hace 5 años, Rodrigo Cuevas era algo más rupturista. ¿Ha cambiado el mundo o se ha suavizado él en sus formas?
RODRIGO CUEVAS: Ya no tengo ni ‘haters’. Antes tenía muchos y muy duros.

PREGUNTA: ¿Y eso te permite construirte, por oposición a alguien?
RODRIGO CUEVAS: Es muy fácil posicionarse sabiendo quién está en contra de algo o a favor, pero los haters no nos pueden definir nunca. Se definen más a ellos mismos por lo que odian.

PREGUNTA: ¿Cómo es el espectáculo que llevas ahora en vivo?
RODRIGO CUEVAS: Se llama Trópico de Covadonga y lo presento en formato trío o de quinteto en virtud del lugar. Y en la retaguardia tengo un proyecto de zarzuela que se presentó el año pasado en Veranos de la Villa y del que pronto tendréis más noticias.

Rodrigo Cuevas llevará Trópico de Covadonga el 14 de marzo a la localidad asturiana Avilés (Centro Niemayer), el 4 de abril a Alicante (Teatro Arniches) y el 8 de mayo a Vigo (sala Rebullón), entre otros puntos.

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