Rockvolución empresarial: más vale conjunto que individualidades

En el mundo de la música hay muchísimos ejemplos de bandas que han alcanzado la cima de la fama más por saber trabajar en equipo que por ser unos grandes instrumentistas. Uno de mis casos preferidos es la banda irlandesa de rock U2 (¡que nadie se ofenda!). Si tomamos a los U2 por separado, ninguno de los cuatro integrantes de la banda es un virtuoso de lo que hace. Ni Bono tiene una voz privilegiada (estamos de acuerdo en que no canta como Freddi Mercury, ¿verdad?, y aún así su estilo es de lo más interesante y expresivo), ni Edge (el guitarrista) toca como Jimi Hendrix, lo suyo no son las digitaciones complicadas ni la destreza técnica, ni Adam Clayton (bajista) toca como Jaco Pastorius, ni Larry Mullen Jr. (el batería) toca como Vinnie Colaiutta (que es para muchos músicos profesionales el mejor batería del mundo) ni como Neil Peart, el laureado baterista de los Rush. Sin embargo, actualmente son considerados la banda de rock más grande del momento.

Su palmarés está repleto de premios Grammy y de canciones que forman parte de nuestra cultura, y su gira 360º es la que ha generado más ingresos en la historia de la música. Una vez leí una entrevista que le hicieron a Larry (el batería) y decía que él sabía que no era un gran instrumentista, pero consideraba que era un buen batería para U2. Para mí esa frase lo dice todo, porque habla de la importancia de que un equipo esté bien compensado, y de que haya un buen encaje entre sus músicos. Los U2 son un buen caso de una banda que tiene la habilidad (no tan frecuente) de saber trabajar en equipo estupendamente. Tal vez una de sus mejores habilidades musicales sea precisamente esa, por supuesto sin desdeñar las envidiables habilidades compositivas de Bono y el original estilo de Edge y de Larry en sus respectivos instrumentos.

Otro buen ejemplo de esto es la E Street Band, la banda que acompaña a Bruce Springsteen. Se dice de ellos que ninguno es un genio individualmente, pero cuando tocan juntos son imbatibles. Y también podríamos hablar de los Rolling Stones. Como banda han conseguido un éxito abrumador, pero cuando han hecho proyectos musicales en solitario, ninguno de ellos ha obtenido demasiada repercusión. Sin embargo, cuando tocan juntos se convierten en dioses del rock.

Genialidad y equipo
A veces hay músicos geniales que solo brillan si trabajan en el equipo adecuado. Y ahí está el truco. Se puede llegar mucho más lejos con un equipo de personas más o menos normales, si son creativas y saben trabajar en equipo, que con un equipo de genios individuales que conceden mucha más atención e importancia a sus propias ideas que al colectivo. Si el azar logra reunir ambas cosas, la genialidad individual y el espíritu de equipo, entonces pueden suceder cosas maravillosas como los Genesis, o como el supertrío Emerson, Lake & Palmer, o acércandonos más a la actualidad, como la banda británica Muse.