Juanlu Vela

Rockvolución empresarial: la riqueza de las naciones y el rock

Los artistas proporcionan prosperidad económica a sus países. Sí, he dicho “prosperidad económica a sus países”. Porque, en efecto, así es. Por ejemplo, la beatlemanía supuso una indudable inyección de divisas para la economía británica. Tanto fue así que la Corona les reconoció el mérito nombrándoles Caballeros de la Orden del Imperio Británico. No está mal para cuatro muchachos que tocaban sus instrumentos en sus ratos libres, componiendo sus canciones y luchando por su sueño. De emprendedores a multinacional. ¿A que no está nada mal?

Pero no solo generan riqueza para ellos mismos y para sus países. El 1 de agosto de 2009 (con el calor asfixiante típico del verano español en el interior) la ciudad de Valladolid estaba a un 100% de ocupación. La razón era que esa noche Bruce Springsteen tocaba en el estado de futbol. Es solo otro caso que debería enseñar a los Gobiernos a apoyar las iniciativas musicales de sus ciudadanos, pues son un activo valiosísimo capaz de generar riqueza para muchos.

Verán, normalmente estas bandas se forman reuniéndose en casa de uno de los miembros del grupo y empiezan a ensayar su música juntos. Como pasa con cualquier banda, los miembros del grupo pueden tener el convencimiento de que, o bien se harán famosos o bien no llegarán a ningún sitio, pero en cualquier caso tienen el convencimiento de que LO QUE HACEN ES IMPORTANTE. Y es precisamente por ahí por donde empiezan las grandes cosas, por la autoconfianza y por darle la importance que se merece a un proyecto personal. Demasiadas veces nos vemos absorbidos en vida por proyectos ajenos, proyectos de las empresas para las que trabajamos y apenas nos quedan fuerzas y energía mental para alimentar nuestros propios proyectos.

Sin embargo, una banda de rock es un grupo de trabajo, un equipo de “alto rendimiento” que lucha por lograr algo, ya sea grabar su primer disco o realizar un concierto memorable el próximo fin de semana.

A mí me recuerda mucho a lo que se conoce como “empresas de garaje”, por ejemplo Apple. El origen de Apple con dos apasionados de la informática trabajando en su garaje es tremendamente parecido a la reunión de cualquier banda en el garaje de uno de ellos para componer sus canciones. Y eso no se trata de ninguna casualidad. En el fondo es exactamente lo mismo. Unos venderán productos, otros venderán música.

Lo mismo sucede con Google, Facebook, Twiiter y un largo etcétera de compañías de éxtio que nacieron de la pasión de sus creadores, que creían que lo que estaban haciendo era algo importante para ellos y que también llegaría a serlo para los demás. Del mismo modo Bruce Springsteen compuso ‘Born to Run’, dándole importance a lo que estaba haciendo, y Brian May compuso para Queen la canción ‘We will rock you’ pensando en cómo sonaría cuando lo tocaran en los conciertos y el público se involucrará en la ejecución del tema. No hay emprendedores sin pasión, como no hay roqueros sin pasión. Pues bien, ahora hagamos que unos aprenda de los otros. Sencillamente.