Rock márketing: Adaptarse y sobrevivir

Artículo de Pablo Adán, formador, consultor y conferenciante, autor de Rock Márketing: Una historia del rock diferente

Si hay un personaje, sustantivo más acertado que intérprete o compositor, de los últimos 40 años del rock ése es sin duda el también llamado Camaleón, David Bowie, con unos primeros años con diversas influencias y un estilo definido, navegando entre el soul, la psicodelia, el music hall y el rock, también en la factoría Warhol con la Velvet Underground. Su estilo personal y su eclecticismo ya tenía en cierto modo su propio caldo de cultivo.

En 1972 Bowie desarrolla su primera gran transformación al producir la ópera rock The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars donde encarna a Ziggy, una estrella bisexual del rock procedente de otro planeta. Con un estilo entre el folk psicodélico y una estética glam consiguió una gran repercusión artística. Había encontrado un camino personal y diferencial.

Tras algunas críticas a su siguiente álbum, Aladdin Sane (1974), donde mantenía su misma personalidad ambigua, potenciada por un aspecto físico enfermizo fruto del consumo de cocaína, Bowie decidió adoptar una imagen más sobria y actual, introduciendo la música disco y el soul. Así, con la ayuda de Andy Warhol publicó su álbum Young Americans (1975), con un nuevo estilo denominado ‘plastic soul’ y consiguiendo un número 1 en USA.

Tras estos discos, Bowie continuó navegando con nuevas aventuras musicales con sonidos electrónicos, sintetizadores y la manipulación de su propia voz. Este cambio lo acompañó en lo estético, con un Bowie menos glam y más frío y elegante, por lo que se ganó el sobrenombre de El Duque Blanco.

Finalizada esta etapa, y con una actitud decididamente cambiante y arriesgada, volvió a finales de los 70 hacia un rock más fresco y comercial. En los 80 Bowie vivió su etapa más comercial, esta vez a favor de corriente, colaborando con otros artistas, como Iggy Pop, Queen (temazo Under Pressure), Tina Turner o Mick Jagger.

Al entrar en los 90, el mundo del glam, los pelos cardados, las botas plateadas con grandes tacones y las largas melenas rubias comenzaban a estar fuera de onda, por suerte para todos. Muchos grupos que no supieron escapar de ese círculo o evolucionar desaparecieron poco a poco (Bon Jovi, Mott The Hoople, Whitesnake, Europe, Poison), mientras que otros se dieron cuenta que era cambiar radicalmente o morir.

Bowie, consciente de la transformación musical y estética y de lo etéreo de las modas, se transforma de nuevo a través de su proyecto personal con Tin Machine, y su boda con la guapísima modelo somalí Iman. En 1995 publica Outside, donde Bowie vuelve a adoptar una nueva identidad, en el personaje de un detective en una ciudad del futuro, volviendo a situarse en la vanguardia del sonido rock.

Hasta hoy, Bowie ha sabido fraguarse desde la vanguardia estética y musical de cada momento una trayectoria de profesional serio, culto, arriesgado y exitoso. Además ha protagonizado en cameos o con papeles más o menos destacados más de 20 películas, destacando El hombre que vino de las estrellas (1976), Merry Christmas, Mr. Lawrence y The Hunger (El ansia) (1983) y El Laberinto o Absolute Beginners (1986).

Un personaje sin igual, un legado para valorar en cada contexto, en global.