Reino Unido vive el mayor fin de semana de música en vivo de la historia

Créditos a IQ.

Durante tres días, Reino Unido albergó más de un millón de asistentes de conciertos, festivales y espectáculos de música en directo.

Destacó el regreso del Festival de Glastonbury, que permitió a los británicos asistir a los conciertos de Billie Eilish, Paul McCartney y Kendrick Lamar, y la celebración del BST Hyde Park, que acogió a Elton John, los Rolling Stones y los Eagles.

MÚLTIPLES CONCIERTOS Y FESTIVALES

El Reino Unido vivió el fin de semana pasado el que se cree que ha sido su mayor fin de semana de música en vivo, con más de un millón de personas que asistieron a conciertos y festivales.

El Festival de Glastonbury y el BST Hyde Park albergaron durante tres días un total de 400.000 asistentes que disfrutaron del directo de grandes artistas como Billie Eilish, Paul McCartney, Elton John o los Rolling Stones.

Lejos del circuito de festivales, Ed Sheeran tenía programadas dos fechas en el Wembley Stadium con 90.000 espectadores, mientras que 80.000 personas dieron la bienvenida en el London Stadium al Hella Mega Tour de Green Day, Fall Out Boy y Weezer’s, seguido de dos conciertos de los Red Hot Chili Peppers.

Además, el Hella Mega Tour también pasó por el John Smith’s Stadium de Huddersfield acogiendo a 40.000 espectadores.

Recién salido de dos sold out en Knebworth Park con 80.000 asistentes a principios de mes, Liam Gallagher visitó el pasado domingo el Hampden Park de Escocia con un total de 50.000 personas. A su vez, Rammstein acogía a 40.000 espectadores en el Coventry Building Society Arena.

The O2 reunió un total de 21.000 personas que disfrutaron del directo de Diana Ross y Billie Eilish, mientras que el concierto de Elton John en el Ashton Gate Stadium de Bristol reunió a 34.000.

UNA PAULATINA RECUPERACIÓN DEL SECTOR

Jim King, organizador de BST Hyde Park, declaró en una entrevista con IQ que el hecho de que el sector se haya podido recuperar «tras dos años paralizantes con este nivel de calidad y el apoyo de los fans demuestra la fuerza de lo que hacemos».

Ticketmaster también marcó un récord el fin de semana pasado, registrando las entradas de más de medio millón de fans en todo el Reino Unido. Según la firma, el promedio de asistencia a espectáculos en vivo fue un 50% más alto que el que se registró en junio de 2019.

«El nivel que Ticketmaster ofrece este fin de semana será asombroso», comentó la semana pasada a IQ Andrew Parsons, MD de Ticketmaster en Reino Unido. «Estamos muy felices de estar de vuelta, más grandes y mejores que nunca».

«Este será uno de los mayores fines de semana de música en vivo de nuestra historia, con Glastonbury celebrándose por primera vez en tres años, miles de juerguistas asistiendo a BST y una gran cantidad de conciertos y festivales en todo el Reino Unido», dijo Jon Collins, CEO de LIVE.

Y añadió: «Esta es una gran noticia tanto para la industria de la música en vivo, que tiene una gran importancia cultural y social, como para UK PLC, ya que el dinero gastado en estos eventos impulsa pueblos y ciudades desde Somerset hasta Stranraer».

DESAFÍOS Y RETOS

A principios de mes, Live Nation UK reveló que estaba en camino de celebrar su mayor temporada del espectáculos al aire libre, previendo una asistencia de casi seis millones de personas para este verano.

Sin embargo, Collins señala que los desafíos más amplios que enfrenta la industria aún no han desaparecido. «Sin bien las celebraciones de este fin de semana serán un escaparate mundial de nuestra excepcional industria de 4.500 millones de libras esterlinas, […] los eventos en vivo, artistas y promotores no volverán a cotizar niveles previos a la pandemia».

«La presión de costos significativos y la contracción del costo de vida significan que el comercio sigue siendo un desafío». Y añadió que es «de vital importancia que el gobierno tome medidas para apoyar al ecosistema de la música en vivo. En particular, la introducción de una tasa cultural de IVA en la venta de entradas que aseguraría la recuperación del sector, impulsaría la economía del Reino Unido y brindaría muchos más fines de semana como el que se avecina».