Se convirtió en un punto de inspiración casi sin querer. Fue hace casi cincuenta años, después de que en julio de 1966 el entonces joven Bob Dylan tuviera un accidente en moto. El estadounidente se rompió varias vértebras y pasó prácticamente toda su recuperación recluído en el sótano de Big Pink, una casa cerca de Woodstock, en el Estado de Nueva York. Acompañado por su banda, The Hawks, -que más tarde se cambió el nombre por The Band- Dylan registró incontables grabaciones caseras, con temas propios y versiones de otros artistas. De este modo, el obligado parón en la gira del grupo, que el año anterior alcanzó el número 3 de la lista Billiboard 200 con ‘Highway 61 revisited’, sirvió de intensivo para la creación. En 1975 ya se publicó una parte de los temas creados en el sótano en el álbum Basement Tapes. Ahora, cuarenta años después, el artista ha decidido publicar más grabaciones del sótano: 138 canciones que se compilarán en 6 CD, e incluyen 30 temas inéditos.

Lugares de peregrinaje musical fue una serie que APMusicales.com publicó durante el verano de 2014. La recuperamos porque nos parece la mejor manera de ofrecer un viaje a todos aquellos lectores que, a mediados de agosto de 2016, os encontréis en casa por la razón que sea.

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