· La flexibilidad de aforo que ofrecen recintos como Barclaycard Center abren las puertas a un gran ramillete de bandas a formatos de directo que hasta ahora eran imposibles en España

Hay recintos míticos en los que casi todos los grupos aspiran a tocar. Grandes estadios o pabellones donde sus componentes han podido ver en directo a algunos de sus ídolos, las grandes estrellas del rock, pensando inevitablemente que algún día ocuparían su lugar, ante miles de personas que corearían sus temas. El Palacio de los Deportes de Madrid (hoy Barclaycard Center) o el Palau Sant Jordi de Barcelona son los dos ejemplos más representativos en España: escenarios que certifican que por fin juegas en las grandes ligas. Pero lanzarse a por ellos no está exento de riesgos. Hay que encontrar el momento justo, calibrarlo bien y echarle un par de bemoles para esquivar el temido pinchazo.

Esto es precisamente lo que han hecho recientemente dos de los grupos españoles más en boga, Vetusta Morla e Izal. Los de Pucho y compañía actuaron por primera vez en el Barclaycard Center el pasado 23 de mayo, ante nada menos que 15.000 personas, el aforo completo del pabellón. Salieron a hombros, tras un recital que todos los fans coinciden en calificar de histórico. “No sé qué pasará en los próximos años pero siempre nos acordaremos de este momento”, afirmó el Pucho hacia el final de la actuación,  todo un hito para estos chicos de Tres Cantos que empezaron su carrera fajándose en el circuito de pequeñas salas madrileñas. El concierto en cuestión, para el cual prepararon específicamente un espectacular show audiovisual, requirió el trabajo de cerca de 150 profesionales. Son cifras de vértigo, de gran grupo, lo que ya nadie duda que es hoy Vetusta Morla. Pero había que reafirmarlo, y el ‘Palacio’ dictó sentencia.

“Si hace cinco años, cuando cinco músicos nos juntábamos con la ilusión de dedicar nuestras vidas a una pasión, a una utopía aparentemente inalcanzable, cuando recorríamos España de punta a punta en un coche con los instrumentos sobre las rodillas porque no cabían en el maletero, cuando tocábamos para 10 o 15 personas y cada viaje suponía perder un dinero que no teníamos… Si entonces alguien nos hubiera dicho que en este 2015 estaríamos tocando ante 12.000 personas en el Palacio de los Deportes de Madrid le hubiéramos pedido que, por favor, no jugara con nuestros sentimientos”. Así pone de manifiesto Izal el sueño cumplido que supuso su concierto en el Barclaycard Center de Madrid el pasado 11 de abril, en el cierre de su gira. Es una cita muy larga, pero muy significativa, de lo que supone para un grupo de la capital como ellos dar el salto a un escenario como ese. Una culminación, un punto y aparte, comparable al día del debut con el primer equipo de un chaval que desde pequeño se ha dejado la piel en las categorías inferiores.

Flexibilidad de aforo
Vetusta Morla e Izal son dos de los mejores ejemplos de grupos nacionales que han ascendido a la primera división del directo estatal triunfando en el Barclaycard Center. Pero en estos últimos meses hemos visto otros casos. Por ejemplo, el de Leiva, otro madrileño de pro que, al igual que Izal, cerrará su #PólvoraOnTour en el ‘Palacio’. Burning o M-clan ya se han estrenado en el recinto con nota. “Y viendo el éxito de Vetusta Morla e Izal, ahora queremos repetir la experiencia con Love Of Lesbian y Supersubmarina”, explica Paz Aparicio, Directora de Comunicación del Barclaycard Center. En el antiguo Palacio están entusiasmados: en los últimos meses han conseguido multiplicar su oferta con muchos grupos, españoles y extranjeros, que antes nunca se habrían atrevido a pisar un recinto demasiado grane para ellos. El año pasado, el Barclaycard Center acogió más de 120 eventos, de los cuales 41 eran conciertos, hasta entonces cifras récord. Pues bien, en este 2015 ya tienen cerrados 57 conciertos.

¿Cómo es posible? Gracias a su apuesta por modular el aforo según la necesidad de cada concierto. Gracias a un sistema de telones, el espacio ya no es un único recinto para 15.000 personas, imposible de asumir para muchos grupos, sino que cuenta con tres alternativas más: The Box, para 3.000 personas, The Ring, para 5.000, y una tercera “sala” para 9.000. A diez minutos de la Puerta de Alcalá, con una gran calidad de sonido para ser un pabellón, con nuevos escenarios que se adaptan a los distintos formatos, un sistema de control de accesos propios, inversión en un nuevo techo técnico y precios de alquiler bastante asequibles, el Barclaycard Center ha supuesto un cambio muy importante para la música en vivo en Madrid. “Se trata de facilitar la vida a los promotores, que son los que se arriesgan y nos dan de comer a todos”, explican desde el recinto. De hecho empresas como Mercury Wheels, centradas en artistas y grupos ‘indies’, se han lanzado por primera vez a montar conciertos en este recinto, algo difícil de imaginar hace bien poco tiempo.

Una carencia resuelta
Uno de los grandes dramas de Madrid y de la mayoría de ciudades españolas en materia de música en vivo era la incapacidad de ofrecer recintos de medio formato. Entre las salas de 2.000 personas y los pabellones de 15.000 había un desierto intransitable, que cerraba las puertas a un gran número de bandas nacionales y foráneas a quienes La Rivera o Razzmatazz se les quedaban muy pequeñas, pero que no podían asumir el aforo de un Palacio o un Sant Jordi. En Barcelona, el Sant Jordi Club ha cubierto en parte esta carencia, mientras que las nuevas alternativas de aforo del Barclaycard Center están dando mucho juego en Madrid. La ristra de nombres que han pasado por el recinto últimamente o que tienen fecha próxima así lo certifica. Morrissey, Placebo, One Republic, Diana Krall, Dave Matthews Band, Spandau Ballet,  Calle 13, Mago de Oz o Los Secretos han actuado o tienen previsto hacerlo en alguno de sus nuevos formatos.

Los propietarios del recinto están convencidos de que no solo resuelven una carencia evidente en la ciudad, sino que se trata de una inversión a largo plazo. Con estos nuevos aforos, ponen los cimientos para que grupos españoles se atrevan con aforos más grandes y promotores nacionales y extranjeros vuelvan a poner Madrid y España en su punto de mira a la hora de organizar giras de estrellas internacionales. Ante el éxito de su apuesta, ya barajan la posibilidad de abrir, de cara al año que viene, una sala adyacente al Palacio con capacidad para unas 2.200 personas. Y así, ofrecer todos los formatos posibles en un único recinto. Una de las grandes ventajas que ofrecen es su flexibilidad: si un grupo apuesta por ejemplo por The Ring y luego la venta de entradas funciona mejor de lo esperado, puede optar por ampliar el aforo sin necesidad de cambiar de sala. Eso es lo que ha ocurrido recientemente con Ed Sheeran o Portishead. Tal y como concluye Aparicio, “así es más fácil atreverse con un Barclaycard Center”. Así es más fácil intentar el asalto a las grandes ligas.

Sobre El Autor

Vern Bueno

Vern Bueno (Barcelona, 1982). Periodista. Redactor del Anuario de la Asociación de Promotores Musicales. Anteriormente, corresponsal y cronista de conciertos en Agencia EFE.

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