La prensa del día: la crítica y el ‘mainstream’

Empezamos la semana con una reflexión. La revista Rockdelux cumple 30 años y ha elaborado una lista con lo 300 mejores discos de las últimas tres décadas. Y el resultado ha sido un ranking con grandes trabajos, pero en el que escasean muchos de los álbumes más vendidos y aceptados por el público. Diego Manrique se pregunta porqué un disco como ’19 día y 500 noches’, de Joaquín Sabina, ni tan solo es citado por sus colegas de profesión y se plantea si existe una desconexión entre los gustos de la crítica y el público.

Nos detenemos también ante el último disco de Pink Floyd, ‘The Endless River’, que no ha convencido al periodista de El Mundo, Darío Prieto, quien lo considera un trabajo solo apto para fanáticos del grupo. Y volvemos a hablar de música y videojuegos. Esta vez para atender la serie de conciertos de bandas sonoras de conciertos que se están celebrando en el Auditorio Nacional de Madrid.

· Diego Manrique. El País. Desde un país extraño

«Leyendo el especial de RDL he tenido la incómoda sensación de que no se trata de un producto español. Procede de un país imaginario, un territorio proteico cuyas fronteras son redefinidas mayormente por medios como NME, Mojo, Pitchfork. ¿Nosotros? Somos felices inquilinos de una altísima torre de marfil. Sin necesidad de interactuar con el mundo»

· Darío Prieto. El Mundo. ‘The endless river’, un triste final para la historia de Pink Floyd

«El guitarrista David Gilmour y el batería Nick Mason dicen que han hecho ‘The endless river’ como un homenaje a Rick Wright, teclista del grupo, fallecido en 2008. La desaparición, dos años antes, de Syd Barrett y el ostracismo de Roger Waters dejan bastante claro que éste es el final de Pink Floyd. Un triste y soporífero final de refritos ‘new age’ que ya sonarían viejos en 1994 y que hoy no hay droga que los haga levantar el vuelo»

· Miguel Pérez Martín. El País. Zelda conquista el Auditorio Nacional

«Antes del concierto, mientras unos prueban en el vestíbulo a ganar un partido de baloncesto virtual, otros prefieren el fútbol o hacer un dueto con su mejor amigo. Los videojuegos han tomado el Auditorio, y la media de edad de los asistentes ha bajado considerablemente»