El pasado viernes, la Asociación de Promotores Musicales organizó junto a ASACC el panel “Streaming de conciertos: ¿un nuevo modelo de negocio post-covid para las salas?”, en el marco de la edición online del Primavera Pro. En la conversación participaban Xulio Vázquez, cofundador & CEO de NOAD Cultura Digital y con más de 20 años de experiencia en la industria musical; Gonzalo Gil de la plataforma United We Stream y, moderando Coque Sánchez, fundador, gestor y programador de la sala barcelonesa de conciertos y club social Freedonia, además de ser el representante de asuntos internacionales de ASACC (Asociación de Salas de Conciertos de Cataluña).

El streaming como nuevo modelo de negocio para las salas

La conversación se inició solo con Vázquez, al que Sánchez lanzó la primera pregunta: ¿Tu crees que las salas podemos sacar provecho de este nuevo modelo de negocio y vamos a poder llegar al público tras la pandemia?, a lo que Vázquez respondió claramente que el sector musical no solo puede si no que debe sacar provecho, remarcando que el sector cultura es mucho más profesional y adaptable de lo que los interlocutores creen que es: “todos hemos vivido un estrés muy importante estos meses, pero hay que salir para adelante y hacer cosas nuevas”. Sin embargo, insistió en que los tiempos son los que son y que “lo más necesario es tener cautela, ya que el sector es precario y todo va cambiando en cuestión de días y adaptarse a una conexión digital es dinero y tiempo. Es necesario adaptarse, pero con mucha fuerza y paciencia”.

Vázquez comentó que el concepto de streaming nos lleva acompañando desde hace mucho tiempo. Desde que tenemos smartphone podemos ir por la calle con él, grabar conciertos, y hasta comprar entradas: “El adaptarse al streaming puede ser una gran oportunidad para las salas en cuanto se aclare un poco la situación sanitaria y económica”.

Rentabilizar costes en los eventos en streaming

A continuación, Sánchez introdujo el tema de costes de realizar un streaming, según se había informado, rondaban entre unos 2000 y 3000 euros aproximadamente y planteó cómo las salas podían rentabilizar esos costes y poder llegar al público.

Vázquez respondió que una de las claves era la importancia del pensamiento cómo asociación, de la perspectiva colectiva y común. La industria tecnológica ha ganado poder estos meses ya que puede desarrollar plataformas, pero “el código sin el concepto no vale nada, y aquí es donde entran los profesionales de la industria de la música. Tenemos mucha experiencia que nos puede permitir desarrollar plataformas que se adapten a nuestro público específico. Cada sala tiene su comunidad, sabe como y qué programar. La figura del comisario ganará más peso”. Remarcó que la pregunta siempre es la misma: “cómo llegar a nuestro público”, y recordó que cada vez hay una masa tremenda de público que se está “alfabetizando digitalmente” y que quiere consumir cultura. 

Adaptación natural y reducción de costes

Vázquez prosiguió con que no hay que sustituir la actividad de la música en vivo, si no adaptarla: hacer contenidos previos a los conciertos, ampliar aforos… que ayuden a monetizar el evento. Hay que pensar la tecnología y el tipo de público, no es lo mismo la visión de un joven que la de un veterano. 

Según expuso Vázquez, los costes tenderán a reducirse, ya que la cultura es libre y la tecnología ayuda a abrir el camino. Puso de ejemplo parecido es el ticketing. Antes la gente compraba las entradas en las salas de conciertos y tiendas de música y hacían un diseño de las entradas físico bonito. Llegaron las plataformas de ticketing y empezaron a trabajar con naturalidad con empresas a nivel internacional e incluso incluyen las pasarelas de pago en su web.

Para complementar Sánchez puso a la ticketera Notikumi de ejemplo, “da la opción de retransmitir en varias cámaras, pero también en varias salas, por lo que puede por ejemplo, dar la opción a realizar un festival online desde varias salas de Barcelona”. En un caso así, se podría crear networking con la plataforma Live Europe, y pedir que un grupo de otro país europeo que tocase desde su sala para público español, que seguramente no podría costearse venir de manera presencial.

Vázquez opinó que las salas pequeñas también podrán aprovechar este tipo de modelo de negocio, “Si creo que podemos, iremos asentando el concepto y aprenderemos verdaderamente”. Y añadió un ejemplo: “hay dos opciones para una sala física de 300 personas, en la que en la actualidad solo pueden entrar 150 personas. La primera, adaptar el caché de los artistas. Y la segunda, invertir en el artista y trabajar una comunidad fuerte por redes sociales, con buenos contenidos. Además de buscar alianzas con ticketeras y con otras salas para crear plataformas conjuntas. Si tengo 150 personas físicamente y otros tantas que están online, pueden equipararse a una sala de 1000.”

Vázquez cree firmemente que el servicio por subscripción funcionará realmente, subiendo todo tipo de contenidos además de la duración de los conciertos. Remarcó que siempre hay que pensar en clave de comunidad, hay que trasladarlo a consumir contenidos musicales a través de la pantalla. Finalizó comentando que, “Se irán definiendo de manera muy natural los aforos y el capital simbólico que representa cada uno de ellos”. La industria pronto recibirá los primeros datos recopilados, las primeras medias de cada ciudad, “ya que solo llevamos dos meses de las primeras emisiones en las primeras plataformas”, comentó. En esta transición digital hay que educar al público, pero también a los profesionales y no solo pensar en ella cuando vienen “mal dadas”.

El papel de las administraciones

A continuación, Sánchez preguntó cuál será la predisposición de las administraciones a invertir en las plataformas culturales de streaming. Vázquez expuso que a pesar de que las salas de conciertos son las grandes resistentes con iniciativas privadas y condiciones cada vez mas duras y con tímidas ayudas, todavía falta mucha pedagogía para las administraciones: “faltan planes específicos que atiendan a las singularidades de este sector, sobretodo en temas de tecnologías, tienen que ponerse las pilas”. 

En este instante se sumó al panel Gonzalo Gil, quién representa a United We Stream, un proyecto surgido desde la Club Comission de Berlín, nacido en el confinamiento y que ha crecido muy rápidamente, teniendo sede en gran parte de capitales mundiales. Gil se encuentra al frente de la sede de Barcelona que cuenta con tres eventos realizados, y según comentó, “esperamos hacer más contactos con las instituciones para hacer eventos de mejor calidad. Asimismo, cada vez son más las ciudades de alrededor del mundo que se quieren unir a este paraguas para dar visibilidad al sector y reivindicar su sitio e importancia y se les considere cultura, no solo diversión y ocio.”

Respecto a la diferencia de números entre el confinamiento a ahora, en una pinchada de DJs, Gil explicó que han bajado considerablemente. Hay muchos factores que influyen, “tienes que encajarte en las franjas en las que puedas tener más alcance potencial, ahora tenemos más consumo un lunes o un jueves, que durante el fin de semana, momento álgido en el confinamiento”.

Las claves para captar el interés y monetizar el evento

Sánchez introdujo que en la actualidad estaban United We Stream estaban trabajando en estos eventos sin monetizarlos y preguntó a Gil cuál era la clave para hacerlo. A lo que Gil comentó que en Alemania y en el norte de Europa si están acostumbrados a pagar por este tipo de servicios pero en el Sud de Europa “tenemos otra mentalidad, hay que encontrar fórmulas para que todos tengan un beneficio, como por ejemplo una entrada para seis meses a un club o un código promocional a cambio de una donación.” Recordó que también serán claves las marcas y otros agentes que puedan ofrecer inyección económica o las administraciones, como el caso del Ayuntamiento de Madrid, quienes cederán espacios interesantes y al aire libre que ayudarán a tener fortaleza en posicionamiento.

Gil finalizó con una clave indispensable, “es muy importante el tipo de contenido que uses para fidelizar al público”. Además del tipo de localizaciones en que se realice la pinchada en streaming, es super necesario contar artistas locales con larga trayectoria y con contenido interesante, que puedan generar interés: “lo importante no es solo el directo, si no que se quede en diferido y genere visualizaciones, para atraer a las marcas”.

Las charlas del Primavera Pro 2020 pueden volver a visualizarse a través de este enlace.

Sobre El Autor

APM

La Asociación de Promotores Musicales (APM) es la principal representante de la industria de la música en vivo en España. Sus socios representan al 80% de los promotores privados del país, y son los responsables de las principales giras nacionales e internacionales y festivales que se celebran.

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