Barcelona Beach Festival

Bajo estas tres letras -las correspondientes a Electronic Dance Music– se esconde un invento de los promotores y periodistas norteamericanos para designar la nueva ola de música de baile que arrasa al otro lado del Atlántico. Un nombre muy amplio en su definición, que podría parecer que englobe a cualquiera de los estilos clásicos de la electrónica para la pista -house, techno, electro, disco, jungle- pero que en realidad se refiere a ese nuevo dubstep americano que ha sustituido los bajos y la profundidad del género original nacido en Londres por drops, frecuencias ácidas y sonido grandioso perfectamente apto para los estadios. Una corriente cada vez más popular, representada por artistas como Skrillex, Flux Pavilion, Avicii, Deadmau5, Dillon Francis, Swedish House Mafia, Calvin Harris o Rusko, entre muchos otros.

Género al asalto de Europa
De hecho, los festivales de EDM en Estados Unidos son los que más público mueven ahora mismo, con cifras que oscilan fácilmente entre los 70.000 y los 100.000 asistentes. Es el caso de Electric Daisy Carnival -en Los Ángeles y Las Vegas-, Ultra -en Miami, ligado a la Winter Music Conference-, Detroit Electronic Music Festival -en la capital del estado de Michigan- o Electric Zoo -en Nueva York. Otras grandes citas, como Coachella, también programan ya regularmente artistas de EDM y en Europa han empezado a surgir festivales en diferentes partes del continente, como Croacia (Ultra Europe), Francia (Electrobeach) o Escandinavia (Weekend Festival).

Los pioneros en España
La explosión de la EDM conlleva un cambio de paradigma, y los responsables de Sónar, siempre atentos, ya lo vieron venir hace un par de años, con la inclusión en su programación de nombres como Skrillex, Diplo, Flux Pavilion o Pretty Lights. Según Enric Palau, co-director del festival, “el fenómeno tiene que ser analizado con cuidado. Es una vuelta desenfadada de la electrónica de baile hacia el pop: música efectista que ha cautivado al público más joven, más abierto ahora que nunca a la electrónica, lo cual siempre es interesante”. Palau considera, sin embargo, que es aún “difícil saber el interés que puede despertar este movimiento en Europa y España. El éxito de los festivales se centra en Estados Unidos”, aclara, “no solo tiene que ver con la música, sino también con la experiencia que ofrecen, y hay una gran diferencia entre Skrillex, que es un artista transversal, y el resto de nombres de la escena”.

Además de Sónar, también el Monegros Desert Festival ha programado artistas en una línea similar; este año, sin ir más lejos, incluyen a Steve Aoki y Skrillex en su cartel. Pero hasta este verano no había un festival dedicado en cuerpo y alma a la EDM en España. El pasado sábado 26 de julio se celebró la primera edición el Barcelona Beach Festival, en la que actuaron Avicii, David Guetta, Steve Angello, The Zombie Kids, Juan Magán, Oliver Schmitz, Quique Tejada o el mediático Fonsi Nieto, entre otros. Pino Sagliocco, presidente de Live Nation, cree que han creado “el espacio que le faltaba a Barcelona, un festival EDM puro y duro, en la playa y por primera vez con tres cabezas de cartel juntos en una misma noche: Avicii, David Guetta y Angello”. Sagliocco, que vive en Ibiza y conoce bien el fenómeno de la EDM, cree que este movimiento es “es una manera de celebrar, compartir y sentir la música de forma más tribal” y que “ya está expandido por toda España”.