Artículo de Xavier Orri publicado en el III Anuario de la Música en Vivo

Si América Latina es un mercado difícil, Estados Unidos puede considerarse un calvario. “Pero son mercados más necesarios que nunca porque ha caído la demanda local y hay que ir a vender entradas donde haga falta”, tercia Íñigo Argomaniz, director de Get In. Artistas de larga trayectoria como Sabina y Calamaro iniciaron su caigo por Estados Unidos no hace tantos años. Pero más allá de los grandes nombres, parece que la crisis ha espabilado al artista medio en la búsqueda de nuevos horizontes.

Las dificultados económicas y las facilidades tecnológicas y de comunicación están abriendo una puerta a un mercado gigantesco y por explotar. “Hasta la fecha, al artista español le ha dado mucha pereza saltar a mercados tan exigentes como Estados Unidos o el norte de Europa, y no digamos Inglaterra. A poco que se acomodaban en España les bastaba porque el mercado daba para todos, hemos sido muy conformistas”, reflexiona el director de Fix Music y presidente de la APM, Pascual Egea, “pero la mentalidad está cambiando poco a poco gracias a artistas que dieron el paso”.

Egea pone como ejemplo a Alejandro Sanz para ilustrar el cambio de mentalidad con respecto al mercado anglófono: “Lo tenía todo hecho en España y en América Latina, era un ídolo, pero se fue a Estados Unidos a recorrer garitos con paciencia y finalmente le ha dado resultado”. Tras estos primeros pasos, gestados ya en pleno siglo XXI, una nueva generación de músicos menos acobardados por la distancia geográfica e idiomática de los mercados internacionales está siguiendo el camino.

Nombres tan heterogéneos como Delorean, El Guincho, Russian Red o Antonio Orozco empezaron a enfocar sus carreras desde un prisma mucho más amplio. El cantautor barcelonés fue en 2011 el telonero de Juanes durante la gira norteamericana del músico colombiano, sumando a su currículum 17  conciertos en suelo estadounidense. La mezcolanza trópico-electrónica de El Guincho le llevó a los aplausos encendidos del portal referente de música independiente Pitchfork. Un caso parecido fue el de la banda guipuzcoana Delorean, que a finales de 2010 agotó elogios en la prensa internacional sin que España conociera prácticamente su sonido electrónico.

Keina García, fundadora de Artica y mánager del grupo vasco desde finales de 2005, apunta a un cambio de mentalidad para explicar este asalto a los mercados tradicionalmente vetados. “Tengo la sensación de que la nueva generación de promotores y mánagers, por una cuestión de edad y de momento, sentimos más la necesidad de atacar estos mercados. Es cuestión de ir sin prejuicios ni complejos. La música es un producto que no tiene más barreras que las que pongamos”, reivindica García.

Pero, ¿hay una receta para hacer las América?. “En el modelo americano una norma básica es que jamás entras solo: hay que empezar de telonero”, explica la directora de Artica. Más allá, se recomienda persistencia y dinero. En el caso de Delorean, la primera gira como teloneros y la segunda por su cuenta, en la que dieron 28 conciertos en 31 días de carretera por Estados Unidos, todo fue a fondo perdido, estricta inversión.

Sobre El Autor

APM

La Asociación de Promotores Musicales (APM) es la principal representante de la industria de la música en vivo en España. Sus socios representan al 80% de los promotores privados del país, y son los responsables de las principales giras nacionales e internacionales y festivales que se celebran.

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