Varios medios de comunicación, entre ellos la Associated Press, New York Times, Los Angeles Times, National Press Photographers Association (NPAA) y otros 12, argumentan que los términos y condiciones de derechos de imagen de Ariana Grande no son razonables. Por lo que en una carta en representación de todos, solicitan formalmente a GrandAriTour, Inc. que revise las políticas de imagen o trabaje con ellos para llegar a un acuerdo que beneficie ambas partes.

La polémica comienza con un tipo de acuerdo llamado “apropiación de derechos”, lo que significa que el artista es dueño de los derechos de autor de la fotografía. El abogado general de la NPAA afirmó que “este sorprendente y muy preocupante alcance por parte de la Sra. Grande va en contra de los estándares legales y de la industria y es un insulto para los principios periodísticos fundamentales de las organizaciones de noticias aquí representadas”.

El fotógrafo Keith A. Griner, que ha fotografiado a bandas como Pretty Lights, Umphrey’s McGee y Thievery Corporation, afirmó para Billboard que esta política es un robo. “La ley establece que la entidad o persona que crea, el fotógrafo, es el propietario de los derechos de autor”, afirma. Este tipo de contratos quiere decir que GrandAriTour, Inc. puede usar los archivos digitales para uso personal, comercial y/o de archivo por parte de la compañía y el artista, y agrega Griner, “lo que dicen es, ‘estamos autorizados a utilizar su trabajo para nuestro beneficio, pero no vamos a pagarle “.

Otro fotógrafo comentó para la revista que a menudo el artista que implementa estas políticas en realidad no conoce sus restricciones; por lo general, los términos son dictados por la gerencia, que puede simplemente querer usar las fotos de alguien en lugar de contratar a un fotógrafo. “Es triste, porque la mayoría de la gente llega a la conclusión de que es el artista quien exige todo esto, cuando la administración a veces tiene el control completo”, comparte para Billboard. “Algunos managers son excelentes y otros son astutos, especialmente si un fotógrafo es nuevo y un fanático total: les darán las fotos sin parpadear”. No obstante Billboard agrega que, en el caso de Ariana Grande, sin embargo, es la artista, no su agencia de management, quien supuestamente es responsable de las reglas.

Óscar García, fotógrafo musical en España compartió para el IX Anuario de la música en vivo que la relación entre artistas y fotógrados ha empeorado en los últimos años, y justamente tomaba como ejemplo a la gira de Ariana Grande, , que en el 2015 exigió aprobar las fotos que fueran a publicarse y que se usaran una sola vez. “Es absurdo porque de ese modo, si se la elige artista del año o su concierto se selecciona en lo mejor de la temporada, no se puede ilustrar la noticia con esa toma”, agregaba.

Para García detrás de estas decisiones suele haber interés en que el artista dé una determinada imagen, algo que el jurista no niega pero completa: “A veces el motivo es que ellos también están sometidos al control de las marcas con las que firman contratos publicitarios. Esos contratos suelen afectar a todas sus apariciones públicas, también los conciertos, y tienen que cumplirlos”.

No obstante, puede haber muchas más razones para que un artista limite la presencia de fotógrafos en sus conciertos. García agrega: “En shows como los de Lady Gaga, por ejemplo, es probable que lo que se esté protegiendo sea la propiedad intelectual porque, en un espectáculo así, desde la escenografía a la coreografía, pasando por el vestuario, suelen estar registrados”. Si el problema es complejo es porque implica a varias partes.

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