Durante esta mañana ya hemos hablado sobre la financiación pública de los festivales y ahora toca a analizar la pata privada. ¿Cómo buscar patrocinadores y qué esperar de ellos? De hecho, ¿debemos seguir hablando de patrocinadores? El acuerdo entre dos partes debe reportar en beneficios mutuos. Analizamos qué deben esperar y cómo deben colaborar festivales y compañías privadas.

Qué esperan los festivales
El director de The Project, Tito Ramoneda, lo ha dejado claro desde su primera intervención. “Los festivales esperamos de las marcas es dinero, dinero y más dinero”, para acabar afinando esta licencia inicial con un objetivo más completo. “También queremos un compañero que crea en ese evento como un elemento de crecimiento de su marca”. El responsable de marketing de Legal Music, Pedro Martínez, completa esta afirmación entendiendo a las marcas como socios. “Hay que olvidarse de patrocinadores. Las empresas nos ayudan a hacer el festival, no solo desde la economía, sino también desde la experiencia. Al final, un festival no deja de ser otra marca: entre todas las que participan acaban componiendo algo que debe estar por encima del cartel”.

Martínez va más allá y señala los campos en los que marca y festival se pueden complementar. “Las compañías saben mucho de personas y nosotros sabemos mucho de música y de crear experiencias. Uniendo estos dos caminos tendremos mucho recorrido para satisfacer a los principales patrocinadores del festival: los espectadores”.

Qué esperan las marcas
Vamos al punto de vista de las empresas. ¿Qué beneficio les reporta vincularse a un festival? “Hace unos años, las marcas teníamos más presupuesto y nos conformábamos con poner el lobo y tener unas entradas. Ahora hay que entender el festival como algo más allá del día. El evento debe vivir meses antes y después a través de la comunicación, que es la clave para captar mucho más consumo, no solo durante el evento”, explica el brand manager de Brugal, Jesús Burgos.

El representante de la compañía también considera que los festivales son eventos magníficos para crear “contenidos paralelos” que lleven a la marca fuera del recinto y llamar la atención de los medios de comunicación, tanto los que cubren el festival como los que no.

Cómo medir el impacto de un patrocinio
La relación marcas y festivales va a más, pero ¿cómo valora una compañía el impacto que ha tenido su entrada al evento? “En nuestro caso, lo medimos en los litros consumidos tanto durante los días del festival como fuera del evento en la zona. Pero esa no es la única vía: miramos el seguimientos en redes, hacemos estudios sobre identificación de la marca con el festival,…”, explica Burgos. Martínez aplaude esta visión y considera que, en cuestiones numéricas, la música tiene las de perder ante otro tipo de patrocinios. “Al final, nosotros vendemos una vivencia y un momento de consumo mucho más intenso del que pueden ofrecer otros campos. Los festivales tenemos el reto de comunicar la experiencia única que realmente somos”.

Sobre El Autor

Victor Solvas
Victor Solvas

Redactor para APMusicales y jefe de redacción del 'Anuario de la Música en Vivo'. Anteriormente, responsable de prensa de The Walkers.

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