Ese momento en que ves el cartel de un festival y piensas “me gusta, pero falta tal grupo y sobra este otro”. ¿Os resulta familiar la situación? Antes, esto se limitaba a un pensamiento o a un comentario en voz alta que quedaba en el aire sin más. Sin embargo, queda lejos ya aquella comunicación unidireccional que nos explicaba Lawswell en los años cuarenta del siglo XX. Internet ha despertado a la masa para hacerla partícipe, sino protagonista, de los procesos comunicativos. La interacción entre ambos polos del proceso se ha extendido a todos los ámbitos, y la confección de los carteles de los grandes festivales musicales no son una excepción.

Cada vez es más frecuente ver cómo los promotores de estos eventos reservan una parte del cartel para que lo escoja el público, ya sea mediante votaciones, concursos u otro tipo de procesos participativos.

“Hace tiempo que se permite que el público participe en mayor o menor medida en la configuración del cartel”, explica David Loscos, director del posgrado en Gestión del Negocio Global de la Música del UPF-IDEC.

El académico concreta que este tipo de iniciativas aportan dos beneficios fundamentales a los festivales. Por una parte, se logra un vínculo emocional entre los asistentes y el evento, puesto que se les implica en algo tan básico como la elaboración y se sienten parte de ello. Por otra, el festival consigue protagonismo a nivel mediático, ya que este tipo de procesos participativos “aún son noticia”. Así, los responsables de marketing consiguen que la prensa les haga de altavoz sin necesidad de convocar ruedas de prensa o descolgar el teléfono.

“Es muy interesante proponer al público que participe, pero en el momento en que lo hagan todos dejará de aparecer en los medios”, apunta Loscos.

Artista local

Dejar que el público escoja a uno de los artistas supone un reto para los organizadores de los festivales, ya que podría suceder que el grupo elegido no pueda acudir al festival a la hora de la verdad, sobre todo cuando la incógnita se mantiene prácticamente hasta el último momento.

Por este motivo, Loscos sostiene que una buena opción es dejar que se escojan los artistas locales por ser “más factible” que puedan cuadrar sus agendas. “Los grandes nombres internacionales tienen unas agendas muy apretadas y es difícil conseguir un hueco si no se hace con muchos meses de antelación”, recalca.

Festivales participativos

Sería complicado enumerar en una sola noticia todos los festivales que permiten que el público participe en la confección del cartel de un modo u otro. Sin embargo, un ejemplo cercano sería el caso del Canet Rock, el histórico festival que renació el año pasado después de más d tres décadas, y que dejó en manos de los internautas la elección de uno de los grupos. Los ganadores fueron los veteranos Brams, que completaron un cartel de 16 artistas.

Este artículo de Marta Vergoñós se publicó por primera vez en APMusicales.com el 21 de abril de 2015. 

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