Festivales Internacionales: a la conquista de Wight

Pocas cosas hay para entretenerse en la apacible Isle of Wight, situada al sur de Inglaterra. Sus 140.000 habitantes vivirían en el más absoluto anonimato si no fuera por el histórico festival que se celebra en la isla. Cuando hablamos del carácter histórico de los festivales en el Reino Unido todos acudimos a Glastonbury como primera memoria. Sin embargo, el Isle of Wight Festival merece compartir protagonismo en la memoria colectiva.

Las historias de Glastonbury y Wight van en paralelo. Dos lugares apartados que en los sesenta/setenta cambian su historia a través de la música para desaparecer durante un tiempo y volver reclamando la historia de su nombre. Wight empieza su camino en 1968, en una primera edición sin demasiados grandes nombres, pero que ya consigue reunir a 15.000 personas. El gran estallido llega en el bienio 1969-1970, cuando pasan por la isla gigantes como Jimi Hendrix, Jethro Tull, Chicago, The Doors, The Who, Joan Baez, Leonard Cohen, Miles Davis…y cómo no, Bob Dylan. El cantautor estadounidense fue la primera estrella del festival y consiguió llevar a 150.000 personas a la edición de 1969. El medio millón de espectadores del año siguiente ya son historia de su legado.

Tras el estallido, el silencia. De 32 años, ni más ni menos. No fue hasta 2002 cuando resucitó y desde entonces no ha vuelto a apagar su mecha. El festival siempre ha tenido grandes grupos, como los mismos The Who, Paul Weller, David Bowie, R.E.M., Coldplay, The Rolling Stones, Pearl Jam o Red Hot Chili Peppers en este 2014, pero su crecimiento esta vez ha sido gradual. Desde las casi 10.000 personas del año de su retorno hasta las 60.000 de esta temporada.

Piensa en un artista que haya hecho historia en los últimos 60 años del rock. Lo más probable es que haya actuado en Wight.