Escenario del Leyendas del Rock

El origen de los festivales (V): La proliferación de los festivales de rock (Parte 2)

Viene de ‘La proliferación de los festivales de rock (Parte I)’

Abierta la brecha con Festimad, y teniendo bien presente la importancia que para el público roquero tuvo la celebración del Doctor Music Festival —muy recordado por el concierto de Sepultura en 1996—el flujo de festivales con tendencia al heavy metal o el rock más duro se prodigó con la entrada del nuevo milenio.

En 2003 se presenta el festival Metalmania en el mismo recinto que acoge al Viña Rock, en la localidad manchega de Villarrobledo, con un cartel que cumplió con todos los sueños de los metalheads españoles: Iron Maiden, Mötorhead, Slayer, Sepultura, DIO, en tres días de auténtico desenfreno. La continuidad de este nuevo festival, a la vista del éxito cosechado, se extendió hasta el siguiente año, aunque la fortuna esta vez no corrió de parte de la organización. Lo que pretendía ser un festival de tres días pasó a ser un macro-concierto de un solo día, a causa de la caída del cartel de las principales bandas programadas, lo cual mermó la calidad de la oferta musical, decidiendo los promotores trasladar la ubicación a la Plaza de Toros de Valencia, un 25 de Junio de 2004. A pesar de las múltiples quejas por parte del público, en cierta manera decepcionado, lo más destacable fue que a nivel musical volvió a cumplir todas las expectativas con las grandes actuaciones de Judas Priest e In Flames.

Metalmania dejó su huella entre los fans del metal, que cada vez demandaban más festivales de este estilo pasando el testigo al Metalway Festival que celebró tres ediciones (2005, 2006 y 2008), las dos primeras en Guernica y la tercera en Zaragoza. La premisa fue la misma: traer las mejores bandas internacionales del momento en consonancia con los festivales metaleros que tenían lugar en toda Europa.

Cartel de la primera edición de Metalmanía

No era por tanto de extrañar que comenzara a cundir la realización de festivales «franquicia» bajo la marca de históricos festivales como Monster Of Rock —festival inglés que fue todo un hito en la década de los ochenta, ahora bajo el nombre de Download Festival, y que se extendió por varios países del mundo— recalando en España en varias ocasiones; así como el festival itinerante Sonisphere que tuvo varias paradas (2009 a 2013) en el Parc del Fórum de Barcelona, en el Getafe Open Air y en el Auditorio Miguel Ríos de Rivas Vaciamadrid. Vincular un festival a un nombre de tanto prestigio como aquellos era sinónimo de garantía, y así lo atestiguaron las decenas de miles de personas que pasaron por las diferentes ediciones.

En este tiempo los festivales de rock y metal consiguieron estar en boca de todos. De ahí que eventos como Electric Weekend, con inolvidables actuaciones de Rage Against The Machine y Metallica en aquel verano de 2008, llamaran la atención de la prensa (generalista), que se quedó boquiabierta ante tanta expectación suscitada. Desde entonces fue habitual asociar los festivales con el género rock como si unos pertenecieran a los otros desde tiempo inmemorial.

RATM vestidos como presos de Guntánamo en el Electric Weekend
RATM vestidos como presos de Guntánamo en el Electric Weekend

Sin embargo, muchos de estos festivales no pasaron de la primera edición. Es el caso del festival Costa de Fuego, festival metalero que organizó la misma promotora del FIB en 2012. A pesar de contar con mastodontes de la música como Guns N’ Roses y Marilyn Manson, la escasa afluencia de público y la situación de la promotora sumado a problemas propios de carácter institucional llevó al traste la continuidad del mismo.

Y es que la escena roquera siempre ha vivido en un estado de crisis e incertidumbre permanente, que ha complicado la organización de festivales de este tipo. No obstante hablamos del público más fiel dentro de la industria de la música en vivo, y a pesar de los embates y las imposibilidades siempre renacen proyectos cual Ave Fénix. Mientras unos se van, otros surgen, y dentro de los nuevos algunos nacen para quedarse.

El festival Leyendas del Rock es un gran ejemplo de esto último. Refundación del festival ochentero Mazarock, el Leyendas pretendió recoger el testigo en 2006 ofreciendo un evento que aglutinaba a las bandas más representativas del heavy español (Barón Rojo, Ñu, Obús…), consiguiendo que su nombre se extendiera por todos los «jevis» del país. Desde entonces son 10 años al frente de uno de los festivales de género más grandes de los últimos tiempos en España, que en sus últimas ediciones ha comenzado a ampliar tanto la variedad de estilos musicales como la oferta musical con destacados artistas internacionales que han elevando su propia leyenda.

Cartel del Leyendas del Rock

Otra leyenda de los festivales de metal es el Resurrection Fest. Este festival nació en 2006 de forma anecdótica. La intención original de los promotores (Iván Pérez e Iván Méndez) fue la de celebrar un festival (Viveiro Summer Fest) de un día con la banda de hardcore Sick Of It All como cabeza de cartel. A escasos días de la celebración la banda causó baja  generando un sentimiento de decepción que supieron solventar con un nuevo festival a los pocos meses, esta vez sí con Sick Of It All, y al que rebautizaron como Resurrection Fest. A día de hoy es uno de los festivales europeos de metal extremo con mayor afluencia de público, con más de 54.000 asistentes en 2015, y por el que han pasado bandas tan destacadas como Bad Religion, NOFX, Refused, Korn, Megadeth, Mötorhead, entre otros, a lo largo de estos 11 años de vida.

La proliferación de festivales de este género, como hemos podido constatar, han servido de altavoz a cientos de bandas que no participaron ni participan del circuito comercial mainstream. La razón de su existencia se debe a que el género —rock, metal, hardcore, punk o como quiera llamársele— está respaldado por una comunidad fiel de seguidores que aman la música. Una comunidad formada por auténticos fans, en el que los propios promotores son parte del mismo sentimiento.

Fish en el Be Prog! My Friend
Fish en el Be Prog! My Friend

Dos de los festivales más jóvenes de las escena festivalera como son Rock Fest BCN y Be Prog! My Friend representan este sentimiento. Desde Rock N Rock y Madness Live! Prods., dos de las promotoras más activas del panorama rock en la península, llevan ofreciéndonos dos festivales que poco a poco se van abriendo paso entre tanta oferta musical. El primero desde el lado más heavy, y el segundo desde los sonidos progresivos y más experimentales, lo que lo convierte en un festival único —no solo en España, sino en el resto de Europa— y destinado a un público melómano que busca una experiencia distinta a todo lo demás.

En la lista me dejo decenas de festivales que han tenido lugar a lo largo y ancho del país, desde los pequeños festivales locales a otras manifestaciones musicales de mayor calado que por escasez de espacio no he podido incluir, pero cuya importancia es crucial para entender porqué el rock aún está más vivo que nunca.

Consulta la serie completa ‘El origen de los festivales’