Víctor Solvas

El IVA de las flores baja mientras la cultura se marchita

Pasan los meses y el conocido ivazo causando estragos en la industria cultural como una gota malaya. Para los empresarios, el caso se vuelve obsceno cuando miran lo que está sucediendo con otros sectores que también sufrieron el 21% de valor añadido. Primero con la compraventa de objetos de arte, que a inicios de año recuperó el 10% de IVA en lo que el Gobierno vendió como un «primer paso» hacia una reducción sobre todo el sector cultural que nunca se dio. Y a finales de la semana pasada fue el sector de las flores el que se vio beneficiado por la rebaja del IVA al 10% por orden del Senado. Una medida probablemente necesaria para aliviar a los empresarios floristas, pero que supone un agravio comparativo para la cultura.

«Yo no creía que el Gobierno tuviera nada contra la cultura, pero con estas medidas empiezo a detectar cierta mala leche», explica el presidente de la Asociación de Promotores Musicales (APM), Pascual Egea. De nuevo, el caso no es si el IVA de las flores es el adecuado o no, sino el silencio del Gobierno en el caso de la cultura. «¿Por qué unos sí y otros no? ¿Acaso somoss como Holanda, donde la venta de flores genera miles de puestos de trabajo y atrae al turismo? La cultura supone un 4% del PIB y su aportación a la riqueza y la identidad del país es más que evidente», concluye Egea.

El presidente de la APM duda incluso sobre el factor ideológico que supone mantener el IVA cultural al 21% dos años después de su aplicación. «No entiendo como un partido de derechas como el PP mantiene una medida que va contra los intereses de los empresarios culturales, a no ser que quieran castigar a unos artistas que ellos consideran de izquierdas».

Un gobierno sordo
Y la inacción del Gobierno no será por la falta de avisos del sector cultural. La Unión de Asociaciones de Empresas Culturales de España ha capitalizado el malestar del sector y ha hecho movimientos para acerca su postura tanto a Moncloa como a la población a través de cartas públicas y comunicados en prensa. ¿Cuál ha sido la respuesta? «El silencio. Estamos ante un ejecutivo que ni oye, ni escucha ni responde», expone el presidente de Federaciones y Asociaciones de Productores Audiovisuales de España, Ramon Colom, que asegura que, ante tal actitud, solo queda la acción personar que es «cambiar de voto en las próximas elecciones».

Colom aplaude al sector de las floristerías por plantarse ante la subida del IVA que «daba más dinero al gobierno que los propios agricultores» y desea, aunque con poca confianza, que el gobierno también acabe escuchando las peticiones de la cultura. «Llegados a este punto, me conformaría con algo tan simple como que nos escucharan y, después, decidieran si la rebaja del IVA cultural sería algo positivo o no».