Tras grabar en los míticos estudios Abbey Road de Londres, Dani Martín vuelve triunfal con su tercer disco en solitario, La montaña rusa, en el que recupera una energía guitarrera poco habitual desde el final de El Canto del Loco. El madrileño, uno de los artistas más sólidos en ventas de álbumes y compra de entradas, habla con Apmusicales de su nuevo trabajo, de su próxima gira, también más roquera, y de los “prejuicios” que le frenan a la hora de acudir a festivales.

PREGUNTA: ¿De qué trata esta Montaña Rusa?
RESPUESTA: El disco habla de los combates de la vida, de la dificultad de hallar estabilidad en las relaciones con otros seres humanos, de lo complicado que es el equilibrio caminando sobre una cuerda. Por eso en la portada estoy más en guardia para las hostias que se van a recibir.

P: Esa idea queda recogida en un verso del álbum: “Lo bonito dura un rato y se vuelve a ir”
R: Sí, nos desencantamos, nos cuesta luchar por estar al lado de alguien.
En mi caso es una cuestión de no rendirse a dejar de ser joven, de miedo al compromiso, de muchas cosas.

P: En este disco tan autobiográfico hay una canción de autoría ajena, concretamente de tu amigo Leiva. ¿Le envidias un poquito, ahora que trabaja con Joaquín Sabina en su nuevo álbum?
R: Siento orgullo tremendo de que mi amigo esté trabajando con Joaquín. Leiva se lo merece, a día de hoy es mi artista favorito.

P: Para las entrevistas del álbum has querido regresar a la escuela de arte dramático de Cristina Rota, donde tú estudiaste. ¿Echas de menos ser actor?
R: Soy muy inseguro y como actor me siento bastante oxidado. Si llegara algo muy bonito, antes haría un trabajo de quitarme ese óxido. Me encanta actuar y me he pasado muy bien haciéndolo, pero si tengo que elegir, me quedo con la música, que es el vehículo que más me hace comunicarme con la vida.

P: ¿Qué aprendiste aquí que te sirviera para tu día a día como músico?
R: Aquí tienen una propuesta en la que el público decide si te aplaude o te tira un tomate. Me ayudaron a conectar con el público, a saber manejar lo que mide un escenario y llenar sus huecos. Cristina ha sido uno de los maestros que más y mejor ha sabido enseñarme. Era un adolescente rebelde, rebelde hacia nada, hacia el aire, y Cristina me ayudó a canalizar mis energías.

Intentar ganar rápido con muchos conciertos al final pasa factura

P: También se percibe esa vocación actoral en giras tan visuales como la de La cuerda floja, con esa estética circense. ¿Por qué en España no vemos más este tipo de propuestas?
R: Es arriesgado en muchos aspectos, sobre todo en el económico. Lo de Las Ventas lo fue, pero solo tenemos una vida y una posibilidad de hacer cosas diferentes. No me apetece repetir lo que ya ha hecho.

P: ¿Eso significa un nuevo enfoque para tu próxima gira?
R: Vengo de hacer Las Ventas y de llenar la plaza cinco meses antes del concierto, de meter 32 artistas de circo y 16 músicos, con el escenario más grande que ha habido en ese albero. Ahora me apetece irme a teatros con un concepto más pequeño pero muy de rock, con una propuesta estética de boxeo y con gente que quiere escuchar las canciones, para que se genere una energía especial.

P: ¿Pudiendo meter a miles de personas una misma noche en un mismo recinto?
R: Lo más importante no es ganar mucho dinero, sino que la gente que vaya vea algo diferente, experiencias únicas, y que se lo pase bien. Eso es lo que luego genera que puedas vivir mejor. Intentar ganar rápido con muchos conciertos al final pasa factura en mi opinión.

P: ¿Con qué formación te presentarás?
R: Voy a llevar una formación de rock, con dos guitarras, bajo, batería, piano, órgano Hammond y voz. Vamos a llevar un repertorio muy contundente, también en actitud, que es la que me sale ahora mismo. No es que me vaya a hacer el roquero, es que lo que me ha salido en este disco.

Me habría gustado cantar con Rocío Jurado y con Robe, de Extremoduro

P: ¿Después de llenar Las Ventas, te planteas ahora algún reto con otro recinto?
R: Me encantaría llenar el Palau Sant Jordi de Barcelona, que es una plaza difícil. Al Canto del Loco le costó tiempo hasta que lo conseguimos, pero Barcelona de momento nos ha recibido muy bien y yo siempre me he sentido muy querido.

P: Tu amigo Leiva aseguró hace poco que tiene en mente volver a tocar en algunos festivales en breve. ¿Tú te ves en ese formato?
R: Yo me vería en festivales si los prejuicios no me generaran tanto miedo. No voy a ir a ningún sitio a inmolarme. Todos vamos donde nos dan cariño, al menos con respeto. Me encantaría ir al Sonorama. Me gustaría que todos pudiésemos ir a todas partes. Eso es enriquecer. En México, Natalia Lafourcade, que aquí es “indie”, colabora con quien le da la gana. Yo me junto con artistas de todo tipo y clases, por ejemplo, con Marc de Sidonie. Las etiquetas las ponen otros.

P: ¿Con quién más te verías cantando?
R: Me encanta cantar con Raphael y con Iván Ferreiro. Me habría gustado cantar con Rocío Jurado y con Robe, de Extremoduro. Me gusta Kase.O y Silvia Pérez Cruz. ¿Por qué hay que ser tan talibán?

En la agenda de conciertos de Dani Martín de momento solo figura un compromiso el 28 de noviembre en México DF (Lunario).

 

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