Cristina Garrote se dedica a la promoción de artistas. Su trabajo es conseguir que sus artistas tengan presencia en los medios de comunicación. Cuantas más apariciones, mejor. Algo que juega a su favor es que conoce bien las dinámicas de los periodistas porque hasta hace un año ella también lo era: desde muy joven comenzó a trabajar en la radio (M80, Cadena 100, Kiss FM) y de manera natural también ayudaba a las bandas a promocionarse. Con el paso de los años vio que la radio no le ofrecía estabilidad y decidió profesionalizarse en esta segunda vía, pues no quiso desvincularse de la música. Empezó a trabajar en agencias – sus primeras giras fueron las de Nena Daconte y Sidonie -, estudió management y poco a poco la promo se convirtió en su profesión.

 


 

Sobre tu trayectoria, te has movido hasta hace poco entre la promo y el periodismo…

Sí, lo iba turnando hasta hace más o menos un año y ahora estoy 100% con la promo. Estos últimos años he estado como freelance, trabajando con Warner, Sony, Universal, Hook Management, etc; y desde hace un año estoy en La Cupula Music. Pero igualmente no he querido dejar a mis clientes. No quiero cerrar la puerta a otras agencias porque me gusta trabajar con mucha gente. Pienso que eso te enriquece, porque te muestran cómo trabajan ellos y siempre puedes aprender algo nuevo.

¿Cómo es tu día a día ahora mismo?

La promo es bastante estresante. Octubre y noviembre son los peores meses. No solamente en La Cupula, sino en todas las agencias, porque todos los grupos parece que se ponen de acuerdo para sacar su nuevo disco. En marzo y abril hay otro pico de trabajo porque también hay muchos lanzamientos. En La Cupula trabajamos todo el año con nuestros artistas, los que tenemos en el roster digamos, y también con artistas que puntualmente contratan nuestros servicios de comunicación, que son campañas que empiezan y acaban.

 

Cristina Garrote | Fotografía de Paula Pérez

Cristina Garrote | Fotografía de Paula Pérez

 

Estás a medio camino entre el artista y el periodista. Y aún encima a veces interfieren otros agentes como las discográficas, los promotores, etc. ¿Cómo mantienes el equilibrio?

Es un triángulo de amor-odio, así te lo digo jaja. Y yo estoy siempre en tierra de nadie y a la vez en tierra de todos. A ver, yo me pongo en la parte de los dos. A veces las personas que nos dedicamos a la promoción de artistas nos ponemos muy pesados con los periodistas. Nuestro trabajo es casi de comercial porque al final estamos vendiendo un producto. Es complicado porque este producto es música, y es algo que amas. Entonces te fastidia que a veces no lo amen tanto como tú. Pero sé lo que es estar en el otro lado. Sé lo que es que te lleguen 200.000 mails diciéndote ‘quiero que mi grupo suene en Radio 3’.

Entonces, ¿de qué manera tratas con los medios?

Intento tener empatía. Quizá por mi experiencia puedo tener más empatía que otros compañeros de promo que no han sido periodistas. También intento no ser agresiva en plan ‘quiero que me cueles esto sí o sí’. Porque sé que con presión no fluye la conversación. Al menos a mi no me gustaba nada cuando me hacían eso. De hecho, me ocasionaba una reacción contraria y a veces pensaba ‘como me sigan insistiendo así, no les voy a entrevistar’, porque no me gustaba sentirme obligada a hacer nada que yo no quería. En resumen, intento ser amable y no estar demasiado encima para no agobiar. A veces incluso lo pido como favor y prometo cervezas a cambio. Debo cientos de cervezas.

 

Debo cientos de cervezas.

 

Llevas años dedicándote a la comunicación, tanto en un bando como en el otro. ¿Cómo dirías que ha evolucionado el sector?

En promo llevo diez años y en la radio muchos más. Fíjate que yo empecé con 18 años, muy jovencita en la música. Sobre todo ha evolucionado en el aspecto tecnológico, evidentemente. Las redes sociales no tenían la importancia que tienen ahora, por ejemplo. Algo destacable es que en multinacionales como Warner, Sony, etc, habían distintas figuras en plantilla que ahora están externalizadas. Ahora hay mucho externo, mucho freelance, que igualmente trabajan durante todo el año.

¿Y cómo crees que ha cambiado la industria musical?

Yo creo que falta comunicación. A veces no nos entendemos y se dan situaciones feas: promotores que no acreditan a medios si no tienen X visitas, o discográficas que se comportan con artistas que llevaban como ‘si te he visto no me acuerdo’. Yo creo que tendría que haber más amor por la música. Y no tratar a los músicos como un producto. Porque algunas personas están en esto como podrían estar vendiendo zapatos. Hay mucha gente de la industria musical que están muy con el negocio y que no se ven nunca en los conciertos. Echo en falta la pasión y el cariño.

 

Cristina Garrote | Fotografía de Paula Pérez

Cristina Garrote | Fotografía de Paula Pérez

 

¿Cuáles es el objetivo general que persigues?

Ser valorada en mi trabajo. Y sentirme realizada. A veces cuando el grupo no está satisfecho porque no han aparecido en los medios que querían, tienden a pensar que la persona que hizo esa promo no tocó las puertas que debería haber tocado. A veces es difícil tratar con los egos de los músicos y explicarles que nosotros hemos hecho bien nuestro trabajo. En fin, que mi objetivo es sentirme valorada por ambas partes. Y ya como objetivo de futuro, tener mi propia agencia. Pero sin yo trabajar eh jajaja.

Para finalizar, ¿alguna anécdota que quieras compartir?

Recuerdo un momento que me impactó mucho. Yo era una chiquilla e iba a entrevistar a Elefantes al backstage de la Razzmatazz cuando presentaron su primer disco, Azul, y de guardaespaldas, segurata o lo que fuese, estaba Dani Rojo. Él me dijo que ese no era sitio para mi, como que me dio ese consejo. No me lo tomé ni mal ni como una frase machista, pero en ese momento sí que pensé que la industria musical tiene una parte un poco tenebrosa, un poco oscura, que te puede llevar por otro sitio. También quizá me lo dijo porque algunas chicas entraban en un backstage con otras intenciones que nada tenían que ver con el periodismo…

En ese momento no pensó que te ibas a dedicar de manera tan profesional a la música.

¡Claro! No se imaginó que nos íbamos a volver a encontrar a lo largo de estos casi 20 años. Y también me pasó un poco lo mismo con los propios Elefantes. Tenemos una amistad desde entonces, hemos trabajado juntos muchos años, y a veces lo pensamos: ‘Oye, ¿te acuerdas de cuando venías a entrevistarnos?’, y tiempo después estamos todos en el mismo camino. Esto es muy bonito. Encontrarse a gente y pensar ‘ostras, desde el principio luché por esto y 17 años después estamos todos aquí, luchando’. Pero también es verdad que yo he llorado mucho. Ahora no me puedo quejar porque tengo una estabilidad. Porque cuando estás de freelance te ocurre de todo: que si te pagan tarde, que si te pagan poco, que si te dicen que hasta que no consigan dinero de no sé donde no te pueden pagar… Pero bueno, también tengo recuerdos muy bonitos. Con Varry Brava, por ejemplo, pasamos una jornada de promo muy bonita. Con Dolo también, incluso se acabó forjando una amistad. Las giras con Sidonie también muy divertidas… Aunque a veces me tocaba hacer de mamá.

¿De mamá?

Sí… De mamá jaja. Es que Sidonie son unos niños. Mira, una vez, en un festival, recuerdo que les habían preparado el catering, yo había puesto precioso en el camerino, etc. Y cuando llegué resulta que se habían puesto a estampar toda la fruta en la pared, como si fueran globos de agua. Recuerdo echarles bronca y decirles que con la comida no se juega. Es que la promo tiene una parte de psicología y empatía muy propia de una madre, o de padre, vaya: les organizas la agenda, les acompañas todo el rato, desayunas con ellos, comes con ellos, cenas con ellos… Convives con ellos, con todo lo que eso implica. Pero igualmente me gusta mucho acompañar a los grupos en las jornadas de promo. Porque además me sirve para encontrarme cara a cara con los periodistas y agradecerles que me hayan cerrado la entrevista. Porque, de acuerdo, lo hacen por el talento del grupo, pero también lo hacen por hacerme el favor a mi.

 


 

Con la grabadora ya apagada, seguimos comentando algunos aspectos de la industria musical y de nuestros respectivos trabajos. Entre los temas más relevantes que comentamos se encuentran, por supuesto, el machismo – “muchas veces me preguntaron por mi encargado o mi superior, como si yo no fuera suficiente” – y el panorama en la salas de conciertos pequeñas y medianas: Cristina decía que hay mucho público en Primavera Sound y otros festivales, pero “en las salas siempre somos los mismos”. “También es verdad que no todo el mundo tiene 50€ todas las semanas para ir a un concierto en Razzmatazz”, añadió. También destacó que el público de Barcelona era muy duro. Un mensaje para el público: “Id más a los conciertos, cabrones, que los de siempre nos morimos de asco”.

 

Cristina Garrote | Fotografía de Paula Pérez

Cristina Garrote | Fotografía de Paula Pérez

 

En APMusicales.com estamos entrevistando de manera presencial a personalidades relevantes de la industria musical que, basándose en su experiencia, tienen un punto de vista diferente sobre un tema de actualidad. Hemos entrevistado ya a Astrid Rousse en las oficinas del Sónar, a Jordi Vidal en el Institut d’Estudis Fotogràfics de Catalunya y a Alicia Álvarez rodeada de skaters en la estación de Sants. Y pronto publicaremos las entrevistas a Carmen Zapata, a Xènia Rafi, a Miguel A. Tudanca…

Si tienes alguna sugerencia de a qué persona podríamos entrevistar – o si crees que tú mismo/a podrías ser un/a buen/a candidato/a – por favor envíanos un mail a prensa@apmusicales.com

Sobre El Autor

Paula Pérez

Periodista. Soy la directora de la revista musical Qualsevol Nit.

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