Los festivales de ciclo, o boutique, como se les ha venido llamando en el Anuario de la Música en Vivo 2018, tienen poco o nada que ver con los festivales de música masivos que concentran toda su programación en pocos días (como el Primavera Sound, el Sónar y el Mad Cool, por citar solo algunos). Entre sus diferencias, está también la estrategia de comunicación a seguir.

Mientras los segundos suelen arrancar la campaña de comunicación antes incluso de que el público conozca los artistas que actuarán, y suelan anunciar varios nombres del cartel antes de Navidad para aprovechar el filón comercial de la época, los festivales boutique se comportan de manera completamente distinta en varios sentidos: timing, tipología de la campaña, objetivos.

Aclarece algunos factores clave Beatriz de la Guardia, responsable de comunicación en Planet Events, una de las tres promotoras de Noches del Botánico: “Nuestra estrategia de anuncio es distinta a la de un festival masivo, ya que nosotros somos un ciclo de conciertos y programamos un evento al día“. Por eso, señala, se centran en “comunicar y vender conciertos cada día en un período de tiempo” y no en “vender miles de entradas en un día”.

Francesc X. Sánchez, jefe de prensa del festival Porta Ferrada (The Project), opina exactamente lo mismo: “La opción de compra es individual porque nosotros no tenemos un abono, vendemos concierto por concierto“. Es decir, que la venta no les viene “por la marca, como a los festivales masivos”, cuyo público compra “a ciegas” el abono porque confían en que su cartel “no defraudará”, sino que los asistentes de los festivales boutique o de ciclo compran sus entradas “porque quieren ir al concierto del artista en cuestión”. Eso explica también los carteles. El festival de Porta Ferrada en concreto, por ejemplo, va desde Serrat a Caetano Veloso, pasando por Txarango.

Pero hay coincidencias evidentes entre ellos. Por ejemplo, el momento de anunciar el cartel. A finales de febrero, Porta Ferrada dejaba caer nuevos nombres: Caetano, Diego El Cigala, Ara Milikian, Serrat, Ismael Serrano, Rozalén, El Kanka, y Txarango, que se sumaban a los tres primeros confirmados: Jack Johnson, Pablo Alborán y Luciano.

El 2 de marzo, Cap Roig publicaba su apuesta: Bryan Ferry, Manolo García, Texas, Sting, Antonio Orozco, Luz Casal, Damien Rice, Maná, Jarabe de Palo, Juanes, Rosario, Joan Dausà, James Blunt, Morat, Sergio Dalma, Macaco, Loquillo, Antonio José, Joan Baez, Hombres G, Taburete, Roger Hodgson, Pablo López y Andrea Bocelli.

Solo cuatro días después de Cap Roig, el 6 de marzo, le tocaba el turno a Noches del Botánico: Elvis Costello, Seu Jorge,  Karftwerk 3-D, Serrat, Simple Minds, Pat Metheny, Rufus Wainwright, Brad Mehldau, David Byrne, Funambulista, Miguel Poveda, Farruquito, Cory Henry, Bomba Estéreo, Calexico , Caetano Veloso, Gary Clark, Phoenix, y Norah Jones.

Al día siguiente, 7 de marzo, se anunciaba el festival internacional de música de Cambrils, por primera vez gestionado desde el inicio por Concert Studio: Pastora Soler, Kase.O, Jorge Drexler, Miguel Poveda, Sweet California, La Pegatina y Enrique Bunbury. Y el día 22 de ese mismo mes, la misma promotora hacía público el cartel de Jardins de Pedralbes: Ainhoa Arteta & Josep Carreras, Miguel Poveda, Simple Minds,  Andrea Motis, Mariza, Sara Baras, Pastora Soler, Jessie J, Elvis Costello, Miguel Ríos, Tom Jones, Emily Sandé, Jeff Beck, Goran Bregovic, Angus & Julia Stone, Niña Pastori, Salvador Sobral, George Benson, The Jacksons, Fleet Foxes, Leon Bridges, Seu Jorge y Katy Melua.

En menos de 30 días, los principales festivales de ciclo salieron a la arena para posicionarse y empezar a competir de la venta de entradas. ¿Pero por qué esa fecha? ¿Por qué en marzo? A diferencia de Navidad, no hay a priori una campaña comercial a nivel global que lo justifique. Francesc X. Sánchez le quita importancia: “Simplemente porque es cuando tenemos el trabajo hecho, todos los años presentamos el programa poco después de haber confirmado todas las fechas”. Beatriz de la Guardia da más argumentos: “Ya en las dos ediciones anteriores nos dimos cuenta que con cuatro meses de anuncio y venta es suficiente para llegar al público objetivo“.

La mayoría de ellos se celebran en verano, como la mayoría de festivales que tienen lugar en España, pero De la Guardia añade: “Un festival masivo no es nuestra competencia“. De hecho, en Madrid, conciertos de Noches del Botánico coincidirán en fechas con el Mad Cool. Y eso no preocupa a nadie, pero pone algo en evidencia: son públicos distintos, mercados distintos. Los festivales de ciclo tienen sus propias reglas y tempos. Compiten entre ellos por el mismo terreno. Algunos incluso comparten cabezas de cartel. Por eso merecen un espacio propio. Porque ese espacio existe, y la industria debe tenerlo en cuenta.

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