Despertar en Medellín (Colombia) después de un largo viaje de 16 horas, es fantástico. Y si además visitas el Festival Circulart – Medellín Vive la Música la experiencia puede ser increíble. Siendo esta ya mi segunda visita al Festival, sabía e intuía que se avecinaban unos días de intensa actividad profesional y de grandes conciertos.

Encuentros
En lo que a la parte profesional se refiere, innumerables actividades: ponencias, charlas, mesas de políticas públicas, speed meetings, ruedas de negocio o encuentros privados de las distintas asociaciones latinoamericanas se multiplicaron durante los 5 días que duró el festival este año. Agentes, managers, profesionales, festivales, prensa, instituciones y músicos son los protagonistas. Toda la industria musical de Iberoamérica esta representada, y muy bien representada diría.

Charlas interesantísimas con gran afluencia de espectadores ávidos de nuevos conocimientos en un continente que está desarrollando la industria musical desde los fundamentos. Que puede establecer una manera de trabajar apartada de los viejos vicios del sector en Europa y Estados Unidos para hacer de esta industria algo más trasparente y sostenible.

Conocimiento
Destacar conferencias como la de Sergio Morkin, director de documentales y que presentaba su trabajo sobre Ginger Ninjas, banda norteamericana ecologista que genera su propia energía en el escenario a base de pedaleos con bicicletas.

Javier Montemayor (Ocesa, Mexico) y un servidor dimos una conferencia compartida bajo el título ‘Girar, Promocionarse y Crecer’ intentado poner un poco de luz a los presentes de cómo presentar trabajos fuera de tu propia ciudad, país o continente en los distintos circuitos y teniendo en cuenta los elementos básicos para sacar el máximo partido a esas grandes inversiones que se tienen que hacer.

También se discutió la eterna -y creo que conocida mundialmente- polémica con las Entidades de Gestion de derechos de autor en Latinoamérica por parte de Carolina Botero o, por nombrar alguna sesión más, las master-class con músicos como Ariel Rot para esa jauría de artistas hambrientos de conocimientos.

Y música
En un festival, por muy profesional que sea, no puede faltar la música, y para eso están los showcases, que se repartieron por toda la ciudad: parques, teatros y salas bullen de actividad artística. Agrupaciones (así denominan a las bandas) de toda Latinoamérica, desde México hasta Argentina, pasando por Brasil, Chile, Uruguay, Panama, etc… y mayoritariamente colombianas nos demostraron que hay otra manera de entender la música moderna. Es especialmente remarcable la fusión de ritmos, el mestizaje de estilos e influencias tradicionales de cada territorio con la música de influencia más anglosajona, indie, reggae, jazz, rock, pop… es de lo mas sorprendente.

Hay aire fresco, nuevas idees, nuevas fusiones en estas agrupaciones que nos trasportan a una realidad desconocida por nuestros lares, pero que consiguen enganchar, motivar y sorprender al espectador foráneo. Al que no está acostumbrado o desconoce toda la riqueza instrumental del continente le produce un sentimiento de frescura de ideas y ritmos que le traslada a tiempos en los que por aquí también existía el hambre de nuevos sonidos y fusiones que hicieron crecer y evolucionar la música moderna en Europa o Estados Unidos hasta un punto donde se secó la fuente de inspiración.

Esa continua búsqueda de reinvención de la música en el viejo continente y Estados Unidos queda vulgar delante de la explosión de nuevos sonidos y ritmos que alcancé a descubrir en Circulart/Medellin Vive la Musica.

Quiero destacar algunas bandas espectaculares que tuve la suerte de ver, como Descartes a Kant (México). Inclasificables, directos espectaculares, innovadores. Con tres chicas frontwomen espectaculares y un show en directo para dejarte con la boca abierta.

2014-10-15 23.24.07

Apanhador So (Brasil). Geniales en su presentación de media hora, durante la que mezclaron locura y ritmo, exotismo instrumental y grandes tonadas.

Siddhartha (México), con un pop melódico exquisito, limpio, introspectivo de ejecución perfecta.

Providencia (Colombia). Reggae con influencias de raíz local que desató la locura en sus fans. O Colectro (Colombia) con su funk-salsa, dos bajistas marcando y demostrando insistentemente que la música esta echa para bailar. Y de eso sí que saben… bailar es como una religión para el publico, que se aplica con maestría y ritmo.

Me dejo muchos mas grupos o agrupaciones que se subieron a la tarima y nos deleitaron en unos marcos de exquisita belleza como el Orquideorama, parque-museo de las orquídeas, que la madre naturaleza nos regala para el deleite y disfrute del personal visitante y orgullo de los locales.

Y los fines de fiesta, todos a “rumbear” al final de las largas jornadas de trabajo en Teatro Matacandelas, donde a los delegados nos esperaba una buena cena caliente para reponer fuerzas de un duro día de conferencias y conciertos, y así disfrutar del ritmo y fiesta que llevan nuestros anfitriones colombianos en el cuerpo, hasta altas horas…. y a la mañana siguiente, de vuelta a despertar en esa hermosa cuidad, Medellin…

Sobre El Autor

Xavi Manresa

Director de Cap-Cap Twitter: @xavicapcap

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