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Carlos Espinosa (Riff Producciones): “Lo que hace único a un festival es el concepto”

20 años no son nada…excepto si eres un festival de música. A un evento con dos décadas de historia se le supone solvencia, prestigio y calidad. Y todo eso y más tiene el Blues Cazorla, que este año ha soplado velas por vigésima vez con la propuesta que le ha llevado a ser el mejor representante del género en España: primeras figuras y un entorno único. Como director de Riff Music, Carlos Espinosa ha vivido en primera persona el desarrollo del festival.

¿Cómo habéis celebrado los 20 años?

La fecha ha supuesto un punto de inflexión. Los 20 años llegan marcados por el premio de la Blues Foundation como mejor festival internacional de blues que nos consolida como una referencia. Este año hemos llegado a las 25.000 personas, lo que nos sitúa como el evento más masivo del género y con unas marcas similares a cualquiera de los principales festivales de Andalucía. Todo esto nos obliga a replantear la estructura del festival y quizás buscar nuevas ubicaciones.

De todos modos, el festival ha seguido los parámetros de otros años

Sí. Hemos mantenido una estructura formada por un escenario principal y tres más gratuitos por toda la ciudad donde pasan bandas nacionales, hacemos acústicos y hay espacio para la formación. Al final, el encanto del festival es el entorno del Parque Natural de Cazorla, que es una pasada, y el ambiente que se crea en la ciudad.

Los 20 años han coincidido con vuestro pico de espectadores

La cifra de 25.000 incluye el acto del miércoles, en el que volvimos a traer las bandas del primer cartel. Fue un experimento al que vinieron 2.000 personas. Aun sin contar este día de más, estamos por encima de las 20.000 personas del año pasado y en los últimos años hemos crecido un 10%, que es genial en los tiempos que corren.

¿Cómo se crea un espacio para un festival de género como el Blues Cazorla?

Suena a milagro, pero se entiende por 20 años de trabajo e insistencia. No nos dirigimos a un público mayoritario, pero si sumamos a todos los aficionados del blues del país al final sí que hacen una buena cifra. El objetivo siempre ha sido que sepan que somos el referente del género y eso supone un gran trabajo de comunicación.

También dimos un salto cuantitativo entre las ediciones 14 y 15, cuando nos abrimos a estilos cercanos como el rock. Los puristas siguieron viniendo y sumamos a público que se acercó a nuestra propuesta sin miedo. Eso sí, las concesiones siempre han sido próximas y respetando al género.

Hablamos de artistas como Calamaro o Ariel Rot, que ha estado este año

Y Nicki Hill o Guadalupe Plata, que ya no sabemos si son rock, indie,… Pero junto a ellos tenemos a Chicago Blues, que son crema para los entendidos.

Además del Blues Cazorla, en Riff organizáis el “Músicos en la Naturaleza”, en la Sierra de Gredos. ¿Cómo de importante es el entorno en propuestas así?

Más que el entorno, lo importante es el concepto. Tanto en Cazorla, como en Gredos y en las giras que organizamos trabajamos con grandes nombres. Hemos tenido leyendas como John Fogerty, Joe Satriani, Johny Winter o BB King, que nos permiten crear carteles con artistas contemporáneos muy concretos. Nos dirigimos a un público adulto que está dispuesto a pagar un poco más para ver a un artista de categoría y por un servicio de calidad y en un entorno único.

Tanto en la organización de giras como de festivales, Riff es una de las referencias de la música en vivo en Andalucía. ¿Cuál es el panorama del directo en el sur?

Andalucía es la comunidad autónoma más grande y con muchos quilómetros de costa, lo que debería ser un facilitador para que se posicione como proveedora de contenidos de música en directo. Lo que tenemos ahora mismo es un sinsentido de oferta de festivales de verano por toda la costa de Málaga que aspiran a captar a los turistas. ¡No hay gente para tanto festival! Además, la mayoría de turistas rusos o el madrileño que viene a la costa andaluza vienen para estar en la playa y para tomarse una cerveza en el chiringuito, no para ir a un concierto. Los festivales con entradas a 200 euros no son el modelo. Andalucía no puede basarse en la programación de Málaga entre junio y julio.