Al habla con… Rufus T. Firefly: “La música no se acaba sin el apoyo de una multinacional”

Pese al tono melancólico de sus canciones, Rufus T. Firefly tomaron su nombre de un referente de la comedia como los hermanos Marx por su forma de abordar la realidad y darle la vuelta a las tragedias. Ellos también se rieron del infortunio cuando, por su cuenta y riesgo, se empeñaron en lanzar Nueve, su más reciente disco y uno de los mejores del último año según la crítica y el público que los encumbró, por ejemplo, en la Plaza del Trigo del Sonorama 2015.

PREGUNTA: Ha sido un duro camino hasta aquí…
RESPUESTA: Ha habido momentos en que no podíamos más y en que nos planteamos si tenía sentido todo esto. Antes de salir Nueve estábamos con Origami, pero no podían afrontar su lanzamiento. Lo movimos por todas partes, pero nadie se atrevió a lanzarlo o a pensar que este disco pudiera generar un euro. Sacamos el dinero de donde no lo teníamos, fue un todo por el todo. Hemos tenido mucha suerte de que saliera bien. Ha sido una cuestión de cabezonería.

P: ¿Qué representa para vosotros la música?
R: Tocar para nosotros es una forma de evadirnos de lo que vemos día tras día en la calle y en los medios. Nos ayuda a pensar que hay un camino diferente en el que prima el amor.

P: Lanzasteis un disco titulado Grunge y entre vuestras referencias confesas están Nirvana y The Smashing Pumpkins.
R: Nos sentimos muy identificados con ese espíritu, que no haya normas al crear arte. Si solamente tienes dos micros, se grába así y si suena sucio, que suene sucio. También nos sentimos cerca de la libertad creativa de Standstill, de la posibilidad de hacer un disco triple o canciones de 6 minutos.

P: En vuestras melodías se acumulan las capas. ¿Cómo trasladáis eso al directo?
R: En los conciertos lo planteamos todo de otra manera más cruda, llevamos las canciones a un punto de mayor intensidad en los momentos intensos y más calmados en los de calma, hasta quedarnos incluso en silencio total. Pero si hay que meter caña, pisamos todos los pedales y, si hay que romper alguna guitarra…

P: ¿Podéis vivir de la música?
R: Nos encantaría que la música fuese una forma suficiente de ganarnos la vida, pero tampoco lo creemos y no nos importa. De momento, lo único que hacemos es tocar y sacar las canciones en las que creemos. Eso sí, todo lo que ha sucedido este año ha sido utópico, lo de los festivales, lo de Vetusta Morla…

P: ¿Cómo llegasteis a ser teloneros de los de Tres Cantos?
R: Ellos nos llamaron. No los conocíamos de nada. Vetusta Morla son un ejemplo para lo que tienen que hacer los grupos que no tienen un gran sello detrás. La música no se acaba si no tienes el apoyo de una multinacional.

P: ¿Y lo del Sonorama?
R: Maite Moreno (de JaneThePlanet) peleó muchísimo por ello. La plaza del Trigo es el sitio más mágico del Sonorama. Todo lo que nos está pasando está siendo un salto. Saltamos poco, pero siempre en la misma dirección. No han dejado de pasarnos cosas increíbles con este disco.

P: Este viernes afrontáis un concierto de fin de gira en la sala Ocho y Medio de Madrid. ¿Habrá invitados?
R: Habrá algún invitado, siempre nos gusta traer a alguien de quien hemos aprendido mucho. Es una pequeña apuesta para nosotros porque nunca hemos tocado en una sala de tanto aforo.