Raphael: «Estaría encantado de ir a más festivales»

Su éxito de convocatoria en el festival Sonorama 2014 constató que Raphael, pasada la barrera de los 70 años, tenía margen de crecimiento entre los más jóvenes. Buscando autores que pusieran en su boca las palabras con las que ellos hablan y se enamoran, vuelve el músico con un disco llamado Infinitos Bailes, en el que han participado Mikel Izal, Iván Ferreiro, Bunbury y Rozalén, entre otros.

PREGUNTA: ¿Elegiste tú personalmente a estos 14 compositores?
RESPUESTA: No, fue mi hijo, Manuel Martos, pero a muchos de ellos ya los conocía y también admiraba, como es el caso de Manuel Carrasco, Dani Martín y Bunbury, que es como si fuera un hermano mío.

P: Su sello como autores está muy marcado en estas canciones. ¿Cómo las has abordado?
R: He intentado que suenen a Raphael, defiendo mi estilo y forma de ser, pero el compositor tiene la fuerza suficiente para que se le reconozca.

P: ¿Y tú te reconoces como influencia en las nuevas generaciones?
R: Sí, en giros y muchas otras cosas.

P: ¿Te cuesta ceder el testigo a estos jóvenes artistas?
R: Estoy encantado de hacerlo, pero no se lo cedo, se lo presto un rato. Ya les he dicho además que quiero más.

P: Todos ellos son además intérpretes. ¿Hay intención de cantar con ellos en algún momento estas canciones?
R: Algo se hará seguro.

P: De entre todos los temas, ¿por qué escogiste el tema de Mikel Izal como título del disco?
R: Es muy rompedor, por lo que es bueno empezar así.

P: Con Iván Ferreiro te subes a un Carrusel desde el que ves azotar las tormentas. ¿Qué representa para ti?
R: El carrusel es el mundo. Yo nunca he querido bajarme de él. Me gusta luchar e intentar colaborar en que esto salga mejor.

«Nunca he mirado la peseta a la hora de salir de gira»

P: ¿Por qué quisiste hacer este disco?
R: Al ver la cantidad tan enorme de gente joven que viene a verme, era el momento justo para renovar el repertorio.

P: Por ejemplo cuando actuaste como estrella del Sonorama. ¿Por qué no has vuelto a ningún festival?
R: Yo estaría encantado en ir a más festivales, no sé si mi oficina habrá recibido más invitaciones. A mí me gustaría hasta volver al Sonorama, porque me lo pasé muy bien y el público fue estupendo.

P: ¿Y si tienes que elegir entre teatros o grandes recintos, con qué te quedas?
R: Me encuentro igual de bien en todos, porque yo voy muy a mi bola. En los teatros estoy fenomenal, que es la madre del cordero y el lugar donde empecé, pero bien es verdad que son muy chicos y los grandes espacios te dan pie a llevar más gente de una sola vez. Prefiero no elegir, la verdad.

«El 21 por ciento de IVA me impidió volver a reestrenar el musical Jekyll y Hyde»

P: Todavía estás inmerso en la gira de Sinphonico, que no debe de ser un formato barato…
R: Nunca he mirado la peseta a la hora de salir de gira. Le doy a cada cosa lo que hay que darle. En el caso de esta gira, la sinfónica más pequeña con la que hemos actuado tenía ochenta y tantos músicos. He vivido la época en la que se vendían muchísimos millones de discos y la de hoy, en la que hubo que ajustarse el cinturón. Lo que hay que hacer, con los medios que tengas, es procurar que salga bien.

P: ¿Y para la gira de Infinitos bailes llevarás una banda de rock?
R: Creo que unos 10 músicos buenísimos, porque más no hacen falta. Yo no llevo coros, porque en estas canciones no son necesarios.

P: ¿Alguna petición al nuevo secretario de Cultura?
R: Que baje el 21 por ciento de IVA. A mí eso me impidió volver a reestrenar en Madrid el musical Jekyll y Hyde. De hecho, tengo otras dos obras musicales grabadas, a la espera de que pueda estrenarlas.