Al habla con… Aute: «Me entristece que la cultura no tenga relevancia para los políticos»

Aunque él mismo se reconociera abocado a la música, costó mucho convencerle de que diera el paso. A pesar de ello, ahí está Luis Eduardo Aute vivito y coleando 50 años después, con una gira antológica que celebra todo este camino y que recala el viernes en el Teatro Circo Price de Madrid, pensando en un nuevo disco de estudio para los próximos meses.

PREGUNTA: ¿Se siente representado por aquellas primeras grabaciones de hace medio siglo?
RESPUESTA: Con las grabaciones no, porque son de una época en la que no tenía control sobre los arreglos, pero sí con las canciones, que pese a ser muy ingenuas y primitivas, podría haberlas escrito hace unos meses.

P: Después de tanto tiempo, ¿aún se pone nervioso antes de salir al escenario?
R: Sí, siempre estoy inquieto, no tanto por pánico escénico como por responsabilidad, cuando soy consciente del lío que he montado para que vengan a verme contar mis cuitas. Lo resuelvo pensando que estoy en el salón de mi casa con mi guitarra.

P: ¿Qué es lo que más le cuesta de su faceta musical?
R: La promoción es lo que menos le gusta y lo que sucede es que cada vez soy más riguroso cuando escribo canciones.

P: Siendo así, con 50 años de dedicación a la espalda y más de 400 temas publicados, debe estar cerca de la canción perfecta.
R: Ese es el objetivo, pero por ahora no ha aparecido (bromea).

P: ¿Y nunca le falla la fuente de inspiración?
R: La materia prima de mis canciones es la que se condensa en nosotros, en ese bicho raro que es el ser humano.

P: De todas las áreas artísticas sobre las que ha diversificado su obra, ¿con cuál está más satisfecho?
R: No estoy satisfecho con ninguno de esos medios, porque sigo aprendiendo, cada vez con más certeza de que la vida es eso, aprendizaje.

P: ¿Nunca pensó en enfocar sus pasos hacia una sola?
R: Cuando grabé los primeros discos por casualidad, porque no tenía intención de hacer música, estuve unos años haciendo exposiciones y trabajando en otros terrenos diversos para ver qué iba a hacer con mi vida, pero no llegué a ninguna conclusión, así que seguí coqueteando con todos esos medios de expresión.

P: Si publicados hay 400 temas, ¿cuántos hay en la papelera?
R: Hay muchos y están muy bien ahí. También hay unas cuantas canciones que he grabado a las que les hubiera venido muy bien un repaso posterior.

P: ¿Y lo hace, las repasa?
R: Me cuesta mucho pensar en el trabajo terminado. Hasta las pinturas las retoco continuamente durante años. Siempre hay espacio para reflexiones posteriores.

P: Tiene nueva gira en marcha, ¿cómo la planteó?
R: Decidí que esta gira fuese una antología, porque se publicó un disco de homenaje de los jóvenes de la música popular y porque se cumplían los 50 años. En realidad, quería sacar disco nuevo para el mes de noviembre, pero como llevo tres discos de inéditos, pensé que era un buen momento para esta revisión. Además la gente me escribe para pedirme un concierto con las canciones que ya conocen. Lo entiendo, yo también cuando voy a un concierto, me gusta escuchar las que conozco.

P: ¿Por qué quiso que fuesen sus amigos los que eligieran el repertorio?
R: Tengo muy poca capacidad para distanciarme de esas canciones, a mí me gustan todas, unas más que otras.

P: ¿Cuál es el mejor cumplido que ha recibido nunca?
R: Yo siempre agradezco cuando alguien se acerca y me da las gracias porque mis canciones, en algún momento de su vida, le sirvieron como punto de apoyo para superar un momento difícil.

P: Por último, ¿cómo ve la realidad política actual y sus consecuencias en la cultura?
R: Soy optimista y creo que se está empezando a estructurar otra manera de entender la convivencia y la política, pero me produce tristeza pensar que la cultura no tiene prácticamente ninguna relevancia para los políticos.