31 conciertos: Leiva, rock en alta mar

Convertir un hobby en un trabajo es una de las mayores aspiraciones que cualquiera pueda tener. Para un servidor, el poder dedicarse a coordinar la contratación y la producción de los eventos de la primera edición del Baleària Fun&Music (2012) fue algo tan laborioso como agradecido. Ver la producción de un concierto desde la parte del promotor fue una gran experiencia. Como responsable de marketing de Baleària tras dos años realizando fiestas en los barcos, el lanzar este producto fue algo que resultó hasta natural. Dada la naturaleza de nuestros clientes, consideramos que sólo realizar fiestas discotequeras podía disgustar a nuestro perfil más familiar, y así fue como se gestó el Baleària Fun&Music, la marca del entretenimiento a bordo de los barcos de la compañía. Así fue como llegamos al concierto de Leiva en un ferry.

El concierto iba a tener lugar en la travesía Valencia-Ibiza-Palma, no obstante desde Palma venía el equipo de Leiva y la empresa de luz y sonido iban montando equipos y luces. Fue una experiencia de lo más intensa pues llevaban una producción de lo más grande, al nivel de los conciertos dados en plazas mayores de pueblos y grandes recintos. Por todo ello fue una experiencia complicada, tanto que hasta el capitán del barco se vio obligado a supervisar ciertas instalaciones. Si coordinar la producción de un concierto desde tierra es complicado, en alta mar todavía resulta más interesante.

En Valencia embarcó público de lo más variopinto, especialmente chavales que apenas rozaban la mayoría de edad y que dieron un punto de color a la travesía. El buen hacer de los técnicos de sonido y de los músicos conjuntamente hizo que sonara francamente bien. Yo no tenía muchas expectativas, pero debo reconocer que no estuvo mal y que, de hecho, descubrí algunas canciones destacables del primer disco de Levia, como ‘Nunca Nadie’ o ‘M’. Fue un concierto de lo más intenso y toda una experiencia.

Al margen de concierto, fueron interesantes las charlas que pude tener con los técnicos de sonido y músicos de acompañamiento de Leiva. Para alguien a quien le gusta la música como a mí, ese día fue lo más parecido a lo que puede sentir un cinéfilo cuando acude al rodaje de una película.

Ese día Leiva hizo historia. Seguro que nunca había tenido lugar un concierto de rock en la latitud y altitud por la que transcurrió la travesía del barco. Más tarde, La Oreja de Van Gogh hizo lo mismo en la ruta Barcelona-Ibiza, Anegats actuaron en el trayecto Alcudia-Ciudadela y una semana más tarde actuaría el grupo SFDK en el Valencia-Ibiza-Palma.