31 conciertos: la grandeza de The Divine Comedy

Neil Hannon, cantante y alma del grupo del que tratan estas líneas, me parece un señor y, personalmente, me parece inconcebible que The Divine Comedy no tuviera un nombre mayor en nuestro país en los 90 entre los grandes del brit pop. Y eso que en 1998 ya tenía un álbum de grandes éxitos publicado, señal de que en Inglaterra sí que tenía mucho más tirón en comparación con la cobertura que aquí se le dio. Por mi parte, lo conocí a raíz de su disco ‘Absent Friends‘ en 2004, algo que tampoco dice mucho a mi favor.

Dicho esto, el concierto al que asistí en Colonia fue un auténtico lujazo. The Divine Comedy estaban empezando a tocar canciones de su disco ‘Victory of the cosmic Muse’, que estaban a punto de publicar. No obstante, fue prácticamente un concierto de grandes éxitos. La pequeña sala de Colonia en que actuaron contrastaba con el gran escenario en que los vería en Barcelona dentro del Summercase apenas unas semanas más tarde. Eso no fue en absoluto un impedimento para que la banda se soltara, y fue eso lo que hizo especialmente grande ese concierto. Estar a un metro de una de tus bandas más admiradas es, como ya he dicho, un lujo que normalmente sólo se puede disfrutar con grupos emergentes que pillas en su momento de despegue. Disfrutarlo con un artista tan consagrado y respetado es algo emocionante.

The Divine Comedy salieron al escenario con todos los músicos que le acompañaban en esa gira. Unos siete u ocho con una espectacular sección de cuerdas, fundamental para sus piezas que rallan lo teatral. Recuerdo un momento que se me quedó grabado y me atrapó, durante la interpretación de ‘Our Mutual Friend’. Hannon fue mucho más allá de la simple reproducción del tema y la canción de enamoramiento fugaz, pasión y desengaño en una noche que cuenta la letra fue interpretada con todo un repertorio de gestos y muecas mucho más próximas al teatro que a la música. El carisma del cantante y la gran calidad de sus músicos en momentos épicos como el solo de la violinista que le acompañaba en la canción hacen que recuerde el concierto como algo muy especial.

Tengo un magnífico recuerdo de esa noche. Hasta la interpretación de canciones nuevas para la época tuvieron su encanto y ‘A Lady of Certain Age’ o ‘Party Fears Two’ no hicieron bajar el ritmo del concierto. Y, para colofón, tocaron ‘Something in the Weekend’, que viene a ser algo así como los Beatles acabando con ‘Lucy in the Sky with Diamonds’. Es decir, dejando con ganas de más.

En Alemania tuve la suerte de asistir a muy buenos conciertos tanto de giras propias como en festivales, todos ellos en recintos más espectaculares: The Strokes, Franz Ferdinand, Morrissey, R.E.M., Placebo, Depeche Mode, Kaiser Chiefs, Guns and Roses, Prodigy,… y, con permiso de Mozz y los de Athens, me atrevo a decir que fue el concierto que más disfruté.