Fiel a su cita por trienios, Rulo y La Contrabanda vuelven a la carretera con un nuevo disco bajo el brazo, Basado en hechos reales, preparados para darle la vuelta a sus nuevas y viejas canciones de todas las maneras posibles a fin de adaptarlas a teatros y grandes pabellones, como cuenta en esta charla para Apmusicales.

PREGUNTA: No te gustan los discos largos…
RULO Y LA CONTRABANDA: Es difícil hacer discos 14 canciones y que no baje la calidad del global. Para mí lo ideal es sobre los 40 minutos.

PREGUNTA: Pero es muy dinámico…
RULO Y LA CONTRABANDA: Me gusta que tenga recorrido. El disco para mí es algo romántico y el orden es muy importante. En teatros podemos acariciar el alma y después mover el trasero.

PREGUNTA: Un disco cada tres años, ¿es ya una pauta?
RULO Y LA CONTRABANDA: Me resulta imposible de otro modo, porque hago dos visitas a América Latina al año, una mínimo, más la consecuente gira eléctrica, la de teatros y hay que parar unos dos meses para prepararla (que eso lo haré en invierno de 2021). Y luego está la segunda gira eléctrica, más un tiempo de descanso, porque me gusta alejarme.

PREGUNTA: ¿Es necesario el descanso para no hartarse del escenario?
RULO Y LA CONTRABANDA: Hay que echar de menos el escenario. Eso se va a notar en la sangre y luego la gente te coge con más ganas.

PREGUNTA: ¿Te aburres si siempre haces lo mismo?
RULO Y LA CONTRABANDA: En la gira pasada hice montón de conciertos eléctricos, 28 teatros en los que la escenografía incluía acting y los instrumentos cambiaban, con mandolinas, acordeón… A los temas les dimos la vuelta enteros. Parecíamos Bob Dylan cambiándolo todo, pero permitiendo que la gente cantara. Somos dos bandas totalmente diferentes. También hice varios conciertos en azoteas para 100 personas y los hice solo con un piano y algunas acústicas.

«Mola tocar en el WiZink Center y que esté lleno,

pero mira cómo se lo pasó Green Day en La Riviera»

PREGUNTA: ¿Qué expactativas tienes con esta gira?
RULO Y LA CONTRABANDA: Mira, la primera fecha de La Riviera se llenó en diez días sin que hubiese salido el primer sencillo: 2.300 personas. Y al final vamos a hacer tres, que es lo máximo.

PREGUNTA: ¿Por qué no volver con esta gira al WiZink Center?
RULO Y LA CONTRABANDA: En la anterior gira hicimos el «formato ring· y con La Fuga toqué delante de 12.000. No te voy a engañar, claro que mola tocar en el WiZink y que esté lleno, pero mira cómo se lo pasó Green Day hace poco en La Riviera. El músico disfruta más en lugares más pequeños y el hábitat natural de esta banda es ese, y el de la cara B, los teatros.

PREGUNTA: ¿Prefieres entonces tocar en salas?
RULO Y LA CONTRABANDA: A ver, luego tocamos en el Viñarrock delante de 40.000 a las 9 de la noche y en Reinosa eres la polla. Para ti mismo cuando eres joven, también. Acabamos de tocar en festivales como Sonorama y mola, pero menos que en La Riviera. Lo que más me gusta es compaginar todas esas cosas.

PREGUNTA: ¿Y por qué no iniciar la gira en Cantabria?
RULO Y LA CONTRABANDA: En casa nunca estreno, que está toda la familia y los colegas. Al final sales más nervioso que en ningún lado. La prensa a mí no me pone nervioso, sino mi gente, que pone las expectactivas muy altas. Por eso allí no iré hasta julio, cuando ya esté rodadito.

«Lo del concierto en el castillo fue una palmada de dinero,

pero qué más da»

PREGUNTA: ¿Cómo convences a un promotor para que te acompañe en aventuras como la de aquel concierto en un castillo en mitad de la nada?
RULO Y LA CONTRABANDA: Yo me la juego. Eso fue una locura. Un promotor no te hace eso, lo hice yo con mi oficina a pulso. Era un proyecto inviable y por ello solo me iban a apoyar mi equipo, que son unos románticos de la leche. Mi mánager me dice: ‘Me encanta que seas tu propio mánager’.

PREGUNTA: ¿Mereció la pena?
RULO Y LA CONTRABANDA: Lo del castillo le hizo sentir muy bien durante dos noches a 800 personas y sobre todo yo me sentí especial tocando en ese marco. Se trata de hacer cosas que no hiciste antes en tu vida. Ahora a cada rato busco un nuevo reto. El castillo fue una palmada de dinero, pero qué más da si luego en otro lado hacemos como para eso. Luego hacemos América dos veces al año…

PREGUNTA: ¿Algún rito antes de salir al escenario?
RULO Y LA CONTRABANDA: Habitualmente nos abrazamos los seis de la banda, tomamos un chupito de un dedo de alcohol de whisky para brindar y alguien de la banda habla en nombre de todos. La última frase que digo es: ‘Nunca es una noche más’, para recordarnos que aunque hayamos tocado ayer o vayamos a hacerlo mañana, nos jugamos la vida.

PREGUNTA: Empezaste en esto muy joven, ¿qué sueños te quedan ahora mismo por cumplir?
RULO Y LA CONTRABANDA: Vivir un año en Los Angeles y escribir un libro, algo así como una semibiografía.

PREGUNTA: ¿Cómo imaginas tu retirada?
RULO Y LA CONTRABANDA: Mi jubilación será simbólica. No haré eléctricos, solo teatros a las 8 de la tarde. O matinales, que ya hicimos uno en la gira pasada. Y luego me abro una botella de vino en casa.

Además del concierto solidario anunciado para este 6 de enero en el Teatro Principal de Reinosa, en Cantabria, cuyos dos pases tienen las entradas agotadas, Rulo y La Contrabanda arranca gira el 14 y 15 de febrero en La Riviera de Madrid, el día 21 actuará en la sala Lava de Valladolid y el 22 en la sala Capitol de Santiago de Compostela. En marzo pasará por lugares como la Zentral en Pamplona el 6 y el 7 por la sala Santana de Bilbao.

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