En la búsqueda de nuevos escenarios para la música en vivo surge una opción: Myplyz, una plataforma web que facilita la creación de eventos culturales en espacios privados. “Animamos a los particulares a abrir su azotea para nosotros y hacer allí actividades culturales”, explica Sara Robles, una de los fundadores del proyecto. Myplayz crea la opción de registro, tanto como anfitrión o artista y el proyecto puede abarcar cualquier disciplina como la música, el teatro o la danza. El anfitrión y el artista acuerdan un precio de entrada y los fundadores ganan una comisión de esa venta. “Los dueños de las casas ganan un dinero, los artistas encuentran espacios que pueden ser nuevos retos o nuevos formatos y se crea una comunidad de invitados que busca descubrir nuevas experiencias siempre relacionadas con la cultura”. La plataforma nació en Sevilla, lleva casi dos años en activo y tiene una media de 20 experiencias al mes. El 70% de los afiliados están en esta misma ciudad pero también hay casos en Madrid, Barcelona y Valencia. El año pasado pasaron el proyecto por una aceleradora y tienen un inversor que lo respalda para que puedan seguir creciendo.

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No solo Spotify se está replanteando su defensa ante las denuncias por los derechos de autor. La plataforma de stream-ripping YouTube-MP3.org que permitía a los usuarios descargar música de vídeo de YouTube en mp3 se está cerrando como parte de un acuerdo en su batalla legal con los sellos discográficos representados por el organismo estadounidense RIAA. El operador ha accedido a entregar el sitio y el dominio y ha acordado no vender o distribuir su código fuente, ni desarrollar ninguna otra tecnología de streaming similar, así como hacer un pago de liquidación por sus propios honorarios y costos de juicio. Según Notorius Markets, YouTube-Mp3 genera alrededor del 40% de la actividad de ripping en todo el mundo. La plataforma de más de 60 millones de usuarios se capitaliza a través de publicidad generando unos cientos de miles de dólares mensuales.

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Por otra parte, Facebook pagará millones a discográficas y editores por sus derechos de música para que sus usuarios puedan publicar vídeos con canciones sin infringir los derechos de autor y verse obligados a borrarlos. En la lucha de la red de satisfacer a la industria musical, Facebook ya se había comprometido a crear un sistema que permitiera identificar y etiquetar la música que violara a los derechos de autor, un proceso lento para ambos lados. Esta acción continua con la apuesta de la red social por el vídeo, uno de los próximos focos de crecimiento de Facebook en los próximos años.

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Aunque la lucha por los derechos de autor está creciendo, hay artistas que buscan que la difusión de su música en streaming no merme sus ingresos. Taylor Swift ha vuelto a plantear su peculiar modelo de negocio patentando las frases de sus nuevas canciones. La que suena más actualmente es “I’m sorry, the old Taylor can’t come to the phone right now. Why? Oh, ’cause she’s dead”, una parte de su nuevo single ‘Look what you made me do’. Después del lanzamiento, la frase se convirtió en el meme-pop más impactante del momento y es por eso que Swift piensa patentar la frase para ser ella la única con capacidad legal de explotarla. La artista estadounidense ya ha hecho lo mismo con algunas frases de sus anteriores canciones, e incluso con un título de un libro que escribió a sus 14 años. Este modelo de negocio busca obtener todas las ganancias de merchandising y memorabilia, una cifra que aumentará las cifras de ingreso de la artista aún más.

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Sobre El Autor

Maca Arena

Gestora cultural de profesión y periodista por pasión

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