Manolo García se encuentra inmerso tras más de 40 años de música en su primera gira acústica. Del tramo final de ella habla con Apmusicales, así como de sus pocas ganas de jubilarse a los 64 años.

PREGUNTA: ¿Por qué has tardado tanto en emprender una gira acústica?
MANOLO GARCÍA: Soy muy roquerete y en el escenario me gusta el estruendo. Con 16 años escuchaba grupos muy cañeros con 16 años como Deep Purple y Led Zeppelin. Cuando empecé a grabar música, mi voz era bastante timbrada y yo bastante melódico, pero en mis directos siempre acababa del lado del rock and roll, con dos guitarras eléctricas mínimo y a veces tres. Pero al acabar la anterior gira, en la que llevaba dos bandas, pensé que me tenía que inventar algo para no meterme en casa en invierno.

PREGUNTA: ¿Has descubierto algo de tu música al afrontar este cambio?
MANOLO GARCÍA: Las canciones son como los seres humanos, que tenemos muchas caras ocultas y aristas. Cambias el instrumento o el arreglo y ya es otra canción. Y de un día para otro me estoy inventando cosas y cambiando partes. Es divertido y me gusta esa renovación constante.

PREGUNTA: ¿Alguna que haya ganado con el cambio?
MANOLO GARCÍA: Pues San Fernando o Rosa de Alejandría, también Sobre el oscuro abismo en que te meces

PREGUNTA: ¿Es esta una excusa además para no pasarte todo el concierto de un lado a otro del escenario?
MANOLO GARCÍA: (Risas) Exacto, que eso es agotador a mis años. Soy muy corredor de fondo, todo el tiempo para arriba y para abajo, subiéndome a las estructuras, pero todo tiene un límite. Admiro a Mike Jagger, con setenta y tantos. Tiene que estar todo el día en el gimnasio para seguir en forma.

PREGUNTA: Tampoco serías el único que se queda parado…
MANOLO GARCÍA: De hecho, veo grupos de gente joven que están ahí estáticos y no se mueven, pero no pasa nada, lo importante es transmitir y que tu música diga algo.

PREGUNTA: En esta gira has tocado en lugares a los que hacía tiempo que no ibas…
MANOLO GARCÍA: Pero desde la época de El Último de la Fila tomé la costumbre de programar las giras tocando como mínimo en las capitales de provincia. Era como ir puerta a puerta, a saludar a la gente a su casa. No es «Ven a verme», sino «Voy yo y de paso me empapo de tu vida en esta ciudad, que es diferente de la mía». Porque mis años de gira no volverán y si las disfruto, viendo paisajes y gentes distintas, eso que me llevo.

«Mis años de gira no volverán y si las disfruto, viendo paisajes y gentes distintas, eso que me llevo»

PREGUNTA: ¿Esa forma de pensar se puede llevar a la música?
MANOLO GARCÍA: Claro. Frente a eso de ‘venga, más gente, la entrada un poquito cara y mucha pasta’. No, yo no vivo de la pasta, vivo de la emoción de la vida. El dinero sirve para comprarles zapatos a los niños y llevarlos a la escuela, para pagar médicos.

PREGUNTA: Las minirresidencias, como las que vas a hacer en Madrid y Barcelona, ¿te aburren o las disfrutas?
MANOLO GARCÍA: Cada concierto es diferente, aunque sea en la misma ciudad. Ni la gente viene con el mismo ánimo un martes que un sábado ni yo tampoco estoy igual, porque las personas somos líquidas.

PREGUNTA: ¿Teatros o grandes pabellones?
MANOLO GARCÍA: Estoy más cómodo en los sitios donde el sonido es bueno, donde todo suena más limpio y real. Por un lado me gusta el estruendo, la gran ceremonia y el rock and roll, pero la parte esta más tranquila de los teatros también me seduce. La música me puede y una canción bien tocada con unos acordes bonitos… Eso en un teatro es posible y a la gente le pega de otra manera, llega más adentro.

PREGUNTA: ¿En qué faceta crees que tendrás más continuidad, en la discográfica o en el directo?
MANOLO GARCÍA: A mí me gusta todo. Soy pájaro de muchos granos y me apunto a lo que pueda. Si la energía fuese a menos y viese que me agoto, lo iría dejando. Pero mi plan es seguir participando de esta cacofonía general si aporto algo. Por eso procuro renovarme y con la pintura doy color a mis días.

PREGUNTA: ¿Tenemos entonces Manolo García para rato?
MANOLO GARCÍA: Todo lo que pueda (risas).

Manolo García estará los días 21, 23, 24, 29 y 30 de noviembre en el Palacio de Congresos de Madrid y el 21 de diciembre en el Palacio Euskalduna de Bilbao. Concluirá la gira con siete noches en vivo en Barcelona los días 3, 4, 10, 11, 14, 27 y 28 de diciembre.

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