Un año más, el festival de heavy metal y rock duro de la promotoroa Sufriendo & Gozando, Leyendas del Rock, cierra su cartel de cara a su edición número 14. La cita, que tendrá lugar los días 7, 8, 9 y 10 de agosto en Villena (Alicante), es clave en el verano rockero del levante español, con un total de 66 bandas y unas 90 horas de música en directo en el polideportivo municipal de Villena.

Se trata, en definitiva, de un lugar de encuentro para muchos metaleros llegados de todos los rincones del mundo. En esta ocasión, para ver a artistas como Avantasia en el marco de su Moonglow Tour, el regreso de Rata Blanca y el estreno de Apocalyptica, Thin Lizzy y Airbourne en el festival.

Villena, en la Comunidad Valenciana, es la ciudad que acoge el festival desde hace siete años. Mercedes Menor, la concejala de Turismo de la ciudad, estuvo en las charlas organizadas por la Asociación de Promotores Musicales (APM) en Fitur para explicar su experiencia como ciudad periférica receptora cada año de turismo musical. Allí, Menor aseguró que los festivales ponen en valor el territorio donde se realizan porque mejoran la convivencia y aportan cultura, ya no solo por la oferta musical, sino también por las actividades complementarias. 

De hecho, explica la concejala, a lo largo de este tiempo se ha generado una relación de “cariño” entre los vecinos de Villena y los rockeros que acuden a la cita. Según ella, cuando se planteó la primera edición, muchos lo vieron como la “llegada de los vikingos” pero pronto se dieron cuenta de que la relación era beneficiosa.

Al principio, por ejemplo, los restauradores ofrecieron unos paquetes con descuentos para los asistentes al festival, pero al acabar la primera edición dijeron a la administración que no volverían a hacerlo. Ante la sorpresa de los representantes, la respuesta fue que los fans que habían acudido no querían un menú con vino barato y de baja calidad, sino que iban dispuestos a probar el producto local y a dejarse seducir por lo que les ofrecía la zona.

Incluso el cura de la ciudad observó que durante los días que duraba el Leyendas del Rock la iglesia se llenaba. Recuerda Menor como una anécdota graciosa que el primer año llegó a quedarse sin hostias consagradas. Pero desde entonces, como si se tratara de una marca de cerveza, ya previene y pide provisiones extras.

Las señoras mayores, en lugar de amedrentarse ante la estética oscura de los metaleros que acudían, descubrieron en ellos a unos jóvenes dispuestos a ayudarlas a llevar las bolsas de la compra, y se llegaron a conocer suficiente como para tomar algo juntos en las cafeterías de centro.

Menor lo explica con entusiasmo. De hecho, la oferta hostelera se quedó pequeña ante la afluencia, pero esto no llegó a ser un problema. Muchos vecinos empezaron a alquilar sus casas, y como los melómanos repetían, la relación se fue estrechando. Casi parecía como su fueran apadrinados, con familias que esperan a su heavy, que llega una vez al año a la ciudad, y al que van a buscar en coche sin problema a la estación. “Cuando el año pasado el Leyendas amenazó con irse, el pueblo casi organiza una revolución”, recuerda la concejala.

Para ella, como dijo en Fitur, lo importante es que un festival aporte toda una experiencia que dure “a lo largo del año. Cuando escuches esa canción te vas a acordar de esa ciudad donde la disfrutaste en directo”.

Sobre El Autor

APM

La Asociación de Promotores Musicales (APM) es la principal representante de la industria de la música en vivo en España. Sus socios representan al 80% de los promotores privados del país, y son los responsables de las principales giras nacionales e internacionales y festivales que se celebran.

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