Lagartija Nick, emblema musical del rock alternativo granadino y pieza fundamental en la gestación del álbum Omega junto al cantaor Enrique Morente, tienen nuevo disco. Los cielos cabizbajos es el nombre de este trabajo de querencia sinfónica, construido a partir de los apuntes dejados por Jesús Arias para hablar de las ciudades devastadas por los conflictos. En una charla con Apmusicales hablan de todo ello y de la complejidad de llevarlo al directo.

PREGUNTA: ¿Cuánto del proyecto ha surgido del manuscrito de Jesús Arias, hermano de Antonio y líder de TNT?
JUAN CORDONIU: Contábamos con gran y abundante material musical, con canciones muy elaboradas en algunos casos, como Hiroshima o Sarajevo, y con muchos poemas con los que podíamos jugar también, así que era un proyecto que nos retaba a experimentar de una manera más abierta.

PREGUNTA: ¿Habéis sido muy fieles a las instrucciones de Jesús?
JUAN CODORNIU: Nos hemos permitido licencias, porque él lo planteó para que tuvieran cabida muchos instrumentos extraños y tipos de músicas diferentes, pero hay que acotarlo para que pueda tocarlo una banda.

«Enrique Morente nos decía que una guitarra eléctrica es como una orquesta. Aquí casi hemos utilizado la orquesta como un instrumento único»

PREGUNTA: Buenos días Hiroshima es uno de los cortes clave del disco. ¿Por qué?
JUAN CORDONIU: Enrique Morente nos decía que una guitarra eléctrica es como una orquesta. Aquí casi hemos utilizado la orquesta como un instrumento único en el que crear un espacio de luces y sombras, con entradas y salidas. La música así se vuelve más dinámica y la emoción y la expresión se generan de otra forma frente a la distorsión de discos anteriores. Eso hace que una canción de 6 minutos puede parecer interesante.

PREGUNTA: ¿Veis en esto un proyecto de la misma envergadura que Omega?
ANTONIO ARIAS: Omega se parece a este disco en el compromiso de la cantidad de gente involucrada y en el circo que montamos, que es parecido en cuanto a número de personas, más de 20. Omega nos dio esa experiencia para que ahora no nos sobrepase movilizar a tanta gente encima de un escenario.
JUAN CORDONIU: Y se parecen en que Omega originalmente también tuvo como embrión a Jesús Arias.

PREGUNTA: Ya habéis tenido la oportunidad de tocar el disco. ¿Fue complicado materializarlo?
ANTONIO ARIAS: El año pasado Lagartija Nick hizo una interpretación privada con Estrella Morente para probar y buscamos a alguien que pudiera tocar instrumentos japoneses en cortes como Nagasaki. En Vich (Barcelona) fue emocionante porque trabajamos con gente nueva y sirvió para ver si se pueden en el futuro salir de Madrid para arriba, que es lo que más nos cuesta. Es un trabajo que al mismo tiempo que plantea conflictos plantea también muchas soluciones.

«Esta producción se asemeja más a una obra de teatro que a un concierto»

PREGUNTA: ¿Algo así habría sido tan sencillo hace 20 años?
ANTONIO ARIAS: Qué va. Por logística era imposible. En Omega no llevábamos esa escenografía. Ahora hay mucha gente joven que se ofrece a desarrollar este tipo de cosas y tenemos la ventaja de que en directo llevamos al técnico que se ha encargado del disco, así que se lo sabe todo.

PREGUNTA: ¿Cuál será el espacio idóneo para escuchar este disco en vivo?
ANTONIO ARIAS: Puede sonar bien en espacios donde la caja escénica sea muy potente, auditorios por ejemplo, aunque los problemas ahora más que técnicos o sonoros son en función de lo que se tarda en montar las luces, porque son sistemas analógicos con una disposición concreta. La producción se asemeja más a una obra de teatro que a un concierto.

Tras su reciente paso por Vich (Barcelona), Lagartija Nick tiene previsto presentar en vivo Los cielos cabizbajos el 12 de octubre en el Teatro Central de Sevilla, a la espera de nuevas confirmaciones.

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