Recientemente nos hicimos eco en APMusicales.com de la internacionalización del festival Rototom. Presentamos ahora el siguiente reportaje publicado en el Anuario de la música en vivo 2018, publicación que puedes descargar para acceder a más contenidos como este.

Texto: Teresa Vallbona

Hace ya varios años que la industria de los festivales habla de la internacionalización. Es decir, de la expansión de los eventos musicales más allá de las fronteras estatales. Abrir nuevas vías de negocio con otros países, dar a conocer la marca y conectar con comunidades artísticas locales son algunos de los motivos que llevan al sector a exportar sus proyectos. Dicha internacionalización viene también motivada por la voluntad de llegar a nuevos públicos, ya que el propio mercado pone en evidencia año tras año un progresivo aumento del interés internacional. Festivales como Sónar y Primavera Sound cuentan con la mitad de su público extranjero, mientras que el FIB llega a alcanzar un 60% de asistentes foráneos. La otra cara de la moneda de la exportación reside en los promotores de fuera que se fijan en España para implementar sus marcas. El dinamismo del sector -según la Asociación de Promotores Musicales (APM), los diez festivales más grandes de España suman más de 1,85 millones de visitantes- consigue seducir a compañías que quieren importar sus modelos en un país donde se impone el buen clima durante una parte importante del año.

Los que se van: exportar la marca

El festival de música, creatividad y tecnología Sónar, que este 2018 cumple su 25 aniversario, es el festival con mayor proyección internacional de todo el Estado. Desde 2002, Sónar ha organizado más de 62 festivales alrededor del mundo y ha estado presente en más de 50 países de Europa, América, África y Asia. Desde su creación en 1994, el festival barcelonés se convirtió en un extraordinario polo de atracción de turistas extranjeros. “Este carácter cosmopolita, ligado a que Sónar es un producto muy específico, permitió poder llevar el festival a otros lugares del mundo”, explica Ventura Barba, jefe de operaciones de Advanced Music.

Organizar un Sónar en otro país no es únicamente un ejercicio de marketing. Los festivales son operaciones de negocio que tienen que ser rentables. Para conseguirlo, Sónar trabaja sus festivales por el mundo como si fuera una red de eventos que se retroalimentan los unos a los otros. Los responsables de áreas como contratación viajan a los países  de destino con el objetivo de establecer puentes de ida y vuelta con las comunidades locales. Esto permite que artistas nacionales como C. Tangana debuten en Argentina, que Sigur Rós actúe por primera vez en Sudáfrica y que artistas incluso sin discográfica de Reykjavík estén presentes en Barcelona.

Pero, ¿cómo se elige un país? La pregunta que se hace Sónar, sin dejar de lado la parte estratégica, es: ¿Qué aporta esta nueva ciudad a la red? En referencia al modelo empresarial, trabaja con socios locales. “El promotor tiene que entender la filosofía y la cultura del festival, tiene que tener un gran conocimiento del sector para llevar a cabo la producción y poder encontrar sponsors, y tiene que adaptar nuestro ADN al mercado local para darle el punto diferencial”, añade Barba.

Desde Barcelona se trabaja el cartel de los otros festivales del mundo, así como la imagen, la creatividad y la conceptualización. “Se dialoga mucho con el equipo de Barcelona en lo que se refiere al booking. El espíritu de Sónar es el mismo con el añadido de artistas locales y proyectos tecnológicos e innovadores de la zona para Sónar+D”, explica Matías Loizaga, director de Popart Music, partner de Advanced Music en Sónar Buenos Aires, que este 2018 celebra su quinta edición (2006,  2015, 2016, 2017 y 2018).

“El promotor tiene que entender la filosofía y la cultura del festival, tiene que tener un gran conocimiento del sector para llevar a cabo la producción y poder encontrar sponsors, y tiene que adaptar nuestro ADN al mercado local para darle el punto diferencial”, Ventura Barba, Advanced Music

El festival boutique Starlite, que nació en Marbella en 2012, también ha apostado por expandir su marca. En 2016, “Starlite cruzó el océano para celebrarse en México con el objetivo de convertirse en el festival boutique de referencia de Latinoamérica”, explica Lorena Voces, directora de expansión internacional de Starlite. A nivel estratégico, México suponía la puerta entre Estados Unidos y América del Sur. En referencia al modelo de negocio, el festival marbellí es el encargado de mantener la identidad de Starlite en México, y se une a un partner local para su gestión. Se trata de “Ocesa, cuarto promotor a nivel mundial y empresa líder en entretenimiento en el país”, añade Voces. Su objetivo, afirma, es el de trasladar a otros países el concepto del festival adaptándose a las necesidades y preferencias locales manteniendo su matriz: “Conciertos íntimos con artistas internacionales, presencia de alta gastronomía y generación de una exclusiva zona club para dar continuidad al evento a través de los mejores dj”, agrega.

Mientras que Starlite y Sónar exportan un concepto, Primavera Sound lleva a Portugal un sello de calidad y una línea artística caracterizada por la variedad de estilos y la apuesta por el talento emergente, tanto local como internacional. Lo hace con el nombre de NOS Primavera Sound, que este 2018 celebrará su séptima edición en el Parque da Cidade en Oporto. Para su celebración, Primavera Sound S. L., de Barcelona, se asoció con la empresa portuguesa Palco da Primavera y crearon Pic-Nic Produçoes.

Pero la internacionalización no es exclusiva de los festivales más multitudinarios. En otra medida, el festival MIRA, dedicado a la unión de música y artes digitales, que reúne cerca de 5.000 personas cada otoño en Barcelona desde hace siete años, también se ha lanzado a exportar su marca. En 2016 celebró la primera edición del MIRA Berlin. Los objetivos son compartidos: “Establecer relación con la comunidad artística de la ciudad, conectar con iniciativas locales para futuras coproducciones, dar a conocer la marca y que el equipo adquiera experiencia en la gestión de proyectos internacionales”, explica Oriol Pastor, director del festival. En referencia al modelo empresarial, explica que “funciona como asociación cultural en Barcelona y en Berlin, y cada ciudad cuenta con sus fuentes de financiación independientes”. En 2018 el festival celebrará su segunda edición en Alemania.

Los que vienen: importar la marca

Tomorrowland, el festival más grande del mundo que se celebra desde 2015 en Bélgica, creó hace dos años el Unite with Tomorrowland, un concepto híbrido que conecta con sus diferentes audiencias en todo el mundo. En 2017, Unite with Tomorrowland conectó 8 países; España, Dubai, Alemania, Israel, Líbano, Malta, Corea del Sur y Taiwán. En España se celebró en Santa Coloma de Gramanet y lo hizo de la mano de su partner Blanco y Negro. “Son híbridos porque conectan por satélite con las actuaciones del escenario principal del festival belga y se combinan con actuaciones en directo de los principales dj del mundo”, explica Verònica Casas, directora de Blanco y Negro, compañía discográfica de licencias que explota, entre muchos otros artistas, las canciones, redes sociales y el merchandising de los dj de Tomorrowland. “Cuando en 2016 me invitaron a vivir la experiencia Tomorrowland en Bélgica vi que teníamos que hacer algo en Barcelona”, añade Casas. En septiembre de 2016 Blanco y Negro se presentaron para el concurso de Unite with Tomorrowland, en febrero de 2017 les otorgaron la licencia y en julio se celebró la primera edición, con más de 23 mil metros cuadrados y más de 25.000 asistentes.

“Establecer relación con la comunidad artística de la ciudad, conectar con iniciativas locales para futuras coproducciones, dar a conocer la marca y que el equipo adquiera experiencia en la gestión de proyectos internacionales”, Oriol Pastor, festival MIRA

En referencia al modelo de negocio, Casas detalla que tienen un contrato que va “más allá de una licencia como tal. Tenemos que cumplir unos estándares y garantizar que crearemos la atmósfera y experiencia”. Algo que, de hecho, determina en buena medida el espíritu del original. Así pues, el festival de Barcelona tiene la potestad de proponer el cartel, la decoración, la comunicación, pero es Tomorrowland quien debe verificar que se cumplen los valores de la marca. Además, Unite viene con el calendario fijado, para que se celebre a la vez en todos los países.

Tras la buena experiencia de la primera edición Unite with Tomorrowland en Barcelona, ID&T, la empresa holandesa que inventó los festivales de EDM (Electronic Dance Music) y que conceptualizó los eventos experienciales, ha concedido a Blanco y Negro la licencia para celebrar la primera edición del festival Sensation en Madrid, que tendrá lugar en 2018. Se trata de una cita que lleva 13 años celebrándose por los cinco continentes. En este caso, toda la producción del festival llega en contenedores, justamente para garantizar que el espectáculo es muy similar en todas partes. “Nosotros ponemos la producción local, es decir, la implementación de la decoración en el territorio, y lo complementamos”, explica Casas. Sensation no es el primer festival que llega de Holanda. Antes ya lo hizo DGTL, cuando aterrizó en 2015 en el Parc del Fòrum de Barcelona de la mano de los mismos promotores de Brunch -In.

La electrónica triunfa en la movilidad. Este 2018, el festival canadiense de música electrónica y artes digitales Mutek también celebra su novena edición en Barcelona. “En 2016 surgió la idea de enmarcar una noche Mutek en Barcelona. En 2009 se celebró la primera soirée Mutek y en 2010 se presentó el primer Micro Mutek de tres días de duración”, explica Alberto Nerone, director de Mutek Barcelona. En referencia al modelo empresarial,  aclara que no es una franquicia, sino que cada país tiene su organización y sus particularidades, pero lo principal para formar parte de la red es tener una comunidad local detrás que pueda conectar con las demás y alimentarse de ellas.

Así, aunque las decisiones de programación se toman según las necesidades de cada ciudad -este 2018 Mutek se celebra en seis ciudades de todo el mundo- “el papel de Montreal es fundamental ya que las ideas de programación y formato, así como las directivas de producción y comunicación llegan desde allí”, añade Nerone. Pero la experiencia es un punto, y Alain Mongeau, fundador y director de Mutek Montreal, asegura que, debido a la antigüedad, tanto en Barcelona como en México funcionan con “un poco más de autonomía que el resto”. Por eso “se mantienen intercambios constantes sobre los contenidos, y conversaciones globales en términos de estrategias de comunicación y posicionamiento”, apostilla Mongeau, quien asegura que se van acercando poco a poco a un modelo de licencia.

Sobre El Autor

APM

La Asociación de Promotores Musicales (APM) es la principal representante de la industria de la música en vivo en España. Sus socios representan al 80% de los promotores privados del país, y son los responsables de las principales giras nacionales e internacionales y festivales que se celebran.

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