Artículo publicado en el ‘VI Anuario de la Música en Vivo’

En solo dos años, el llamado ‘ivazo’ cultural se ha convertido en un ser mitológico. Instalado sobre la música en vivo como un tifón que, por el momento, no pasa. “El IVA al 21 %, más que una preocupación es una maldición para la música. Los números son tan ajustados que hay que plantearse muchas cosas antes de hacer un concierto”, explica el director de Riff y miembro de la junta de la APM, Carlos Espinosa. Los datos le dan la razón: durante los 12 primeros meses de ‘ivazo’ en vigencia, en el curso 2012-2013, la facturación neta de la industria del directo cayó un 28,63 %, hasta 158,1 millones de euros. En 2014, los datos mejoraron un 9,76 % al alcanzar los 173,5 millones. Cifras en verde, pero similares a las que ya se registraban hace cinco años.

“Que la facturación haya subido es puramente anecdótico. Tocamos fondo y ahora nos estamos estabilizando simplemente porque hay una ligera recuperación del mercado y no hemos dejado de programar”, argumenta el presidente de la APM, Pascual Egea. Espinosa añade la influencia que han tenido las grandes giras en la mejora de las cifras del curso 2013-2014. “Recuerdo cuando subió el IVA y el Gobierno mostró las buenas cifras de facturación del cine en un año en que ‘Lo Imposible’ reventó las taquillas. La realidad es que cada vez cuesta más traer giras pequeñas y medianas porque el promotor no se la puede jugar”.

El ‘ivazo’ no es dolor de muelas exclusivo de la música en directo. En 2014, las instituciones culturales se unieron en la Unión de Asociaciones Empresariales de la Industria Cultural Española, que se ha movilizado y ha intentado establecer un diálogo con el ejecutivo sin respuesta alguna. “Tenemos un Gobierno que ni oye, ni atiende ni contesta a nuestras demandas. A estas alturas, me contentaría con que nos escucharan y, después, decidieran si un cambio de IVA sería positivo o no, pero sospecho que solo nos queda la acción personal: cambiar el voto en las próximas elecciones”, considera el presidente de la Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales de España (FAPAE), Ramon Colom.

El representante de la industria audiovisual reconoce que existe la sensación de cierta recuperación, pero teme los efectos del ‘ivazo’ en el futuro. “Hay una gran distancia entre los que facturan y los que no, y así no levantaremos la producción de las industrias culturales. No hay dinero para nuevos proyectos y esto se notará en los próximos años”. Un análisis similar hace el presidente de la Asociación de Productores y Teatros de Madrid, Jesús Cimarro, que considera que el 21 % está “destruyendo la oferta, el consumo, la producción y las empresas. Ya no se pueden producir grandes espectáculos y los empresarios tiran de propuestas pequeñas o alargan las que ya tienen en marcha, lo que empobrece la cartelera y dificulta la movilidad de las obras”.

El 21% está destruyendo la oferta, el consumo, la producción y las empresas. Se está empobreciendo la oferta

Por su parte, el presidente de la Asociación de Representantes y Técnicos del Espectáculo, Emilio Santamaría, destaca que “la cultura siempre es positiva y al mal tiempo le ponemos buena cara”. A pesar de esta pincelada de optimismo, relativiza los datos positivos que se cosecharon en 2014 y cree que simplemente “estamos intentando salir del estado de congelación en que nos encontramos desde hace muchos años”. “En ningún caso me puede dar alegría volver a los niveles de facturación que teníamos en 2002”, concluye.

Con este contexto, Cimarro se pregunta cuál es el problema del Gobierno con la cultura y apunta hacia la resolución de cuentas pendientes del pasado. “Si esto es un castigo por el ‘No a la guerra’ es incomprensible. Se está persiguiendo a un sector que representa el 4 % del PIB de la economía de este país”, concluye el empresario teatral.

Compromisos rotos
El paso del tiempo también ha llevado a Pascual Egea a pensar en una persecución gubernamental contra la cultura. “Al principio no lo creía así, pero la falta de respuesta a nuestras peticiones y la bajada del IVA en otros sectores como el de las flores me hacen detectar hasta cierta mala leche”, explica. ¿La sensación de agravio de la cultura se explica solo por el ‘ivazo’? Lamentablemente no. Hablemos de la reclamada Ley del Mecenazgo, que el Partido Popular incluyó en su programa durante la última campaña electoral para, tres años después, negarla desde la clandestinidad, con una declaración del director del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), Miguel Ángel Recio.

La falta de respuesta a nuestras peticiones y la bajada del IVA en otros sectores nos hace detectar hasta cierta mala leche

Egea entiende que la reforma fiscal propuesta como alternativa no colma ni los mínimos exigidos por la industria ni tampoco comparte el punto de partida del Gobierno para este proyecto descartado, que limitaba el mecenazgo a las iniciativas sin ánimo de lucro. “El ejecutivo debería ofrecer el máximo de desgravaciones para fomentar la inversión privada en la cultura y limitar el papel del Estado al fomento de la base, con la creación de buenas escuelas y salas para bandas emergentes”.

En el debate sobre la incorporación de patrocinios privados en las industrias culturales, también se discute sobre la capacidad de los agentes de atraer a las empresas. “Tenemos la asignatura pendiente de demostrar que la cultura puede aportar a las marcas algo más que un simple logo en un escenario”, advierte Espinosa, que a pesar de todo entiende que el paso atrás en la creación de la Ley del Mecenazgo demuestra “el maltrato” del Gobierno hacia el sector. “Este es un país que puede vender sol, vacaciones y cultura, pero estamos en un Estado que trata la política cultural desde la arbitrariedad”.

El artículo, del ‘VI Anuario de la Música en Vivo’, se publicó por primera vez en APMusicales el 16 de mayo de 2015

Sobre El Autor

Victor Solvas
Victor Solvas

Redactor para APMusicales y jefe de redacción del 'Anuario de la Música en Vivo'. Anteriormente, responsable de prensa de The Walkers.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.