En 2017 José Luis Perales ha vuelto a llamar a las puertas del cielo, musicalmente hablando. Tras la publicación en 2016 de Calma, un disco que le hizo reverdecer de orgullo, y que le llevó a actuar en marcos impagables como el Teatro Real, el prolífico compositor español se paseó este año por numerosos escenarios de América Latina y volvió a España para finalizar una gira que le llevó al antiguo Palacio de Deportes de Madrid.

PREGUNTA: En México llegaste a interpretar 27 canciones, el número inverso a tus 72 años de vida. ¿No se te hacía duro un repertorio tan largo?
RESPUESTA: Lo cierto es que esta gira es más extensa que los conciertos que he hecho toda mi vida, pero también es verdad que cada vez hay más canciones que se me hacen necesarias, también para el público, y no solo del último disco. Hay tanto repertorio, tantos años de música, que la gente no se conforma.

P: ¿Y cómo decides cuáles incluyes?
R: Rescato canciones que me piden o que creo que merece la pena escuchar. Hay países que piden canciones concretas. En la última gira en México, por ejemplo, yo hacía mi repertorio habitual y la gente pedía Dime, que no la tenía preparada, porque no salió en disco en España, aunque allí fue un éxito grandísimo. La pedían tanto que la terminé incorporando y se convirtió en la más importante de todo el concierto.

P: ¿Hay alguna canción que te apetecería relegar frente a composiciones más densas, más de tu gusto, y no lo haces por el público?
R: Hay canciones que las he cantado tanto que hago un esfuerzo por hacerlo como la primera vez, pero para eso está el intérprete. La gente tiene derecho a escucharlas, porque ellos las hicieron conocidas. Luego hay otras que de puro antiguas me gustan porque me parecen más jóvenes, como Celos de mi guitarra.

“La gente tiene derecho a escuchar las canciones que hicieron conocidas”

P: ¿Y alguna que reivindiques por no haber recibido la atención merecida?
R: El público siempre tiene la razón. Impongo mi criterio solo con canciones que me da pena que pasen de noche. Por ejemplo, quería rescatar Melodía perdida, que no fue ni sencillo. Estaba escondida. Como El escultor y ella, temas muy míos que no estuvieron en listas y que impongo ahora. La gente lo agradece porque le gusta que no les haga lo que conocen de siempre.

P: ¿Asumes riesgos en ese sentido?
R: De este último disco me parecía difícil incluir por lo larga que es El reencuentro, lo que la hace irradiable, pero en los conciertos la gente la escucha con mucha atención.

P: Este disco, Calma, ha recibido gran atención en la gira. ¿Qué balance haces ahora que ha transcurrido más de un año desde su publicación?
R: Es un disco muy completo. Quizá me pasé al meter tantas canciones nuevas en concierto, a veces no te atreves, pero el resultado ha sido buenísimo, como las críticas, incluso de gente que nunca se había ocupado nada de mí. Tiene ritmos diferentes, algo que sentía que tenía que hacer, porque uno siempre se cansa de los mismos arreglos.

“El primer lugar donde me sentí muy bien encima de un escenario fue en el Palau de la Música de Barcelona”

P: En tus últimos conciertos te has atrevido con espacios diferentes también, como el Teatro Real o el multitudinario WiZink Center en Madrid. ¿Qué te lleva a uno u otro?
R: El tiempo te va diciendo el lugar más adecuado para el público. Es la propia gente y los empresarios los que captan su opinión. Lo del Teatro Real fue una idea de Universal, pero no fue un gran riesgo, ya que venía de hacer teatros en Nueva York. Luego la afluencia ha aumentado cada vez más y eso exigía sitios más grandes.

P: ¿Recuerdas algún concierto especialmente emblemático?
R: El que se me quedó grabado fue el Carneggie Hall de Nueva York. Ese fue el que más ansiaba por lo que representaba. Pero el primer lugar donde me sentí muy bien fue en el Palau de la Música de Barcelona. Y en una discoteca que ya no existe de la ciudad fue donde canté por primera vez, con tan poco repertorio y tantos nervios… A partir de ahí alguien te hace creer que puedes ser algo.

José Luis Perales concluyó el pasado 1 de julio en el Palacio de Festivales de Santander una extensa gira que arrancó el 13 de noviembre de 2016 en Miami. De momento, no tiene más compromisos en su agenda.

Sobre El Autor

APM

La Asociación de Promotores Musicales (APM) es la principal representante de la industria de la música en vivo en España. Sus socios representan al 80% de los promotores privados del país, y son los responsables de las principales giras nacionales e internacionales y festivales que se celebran.

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