Cualquiera que siga la actualidad de este país será plenamente consciente de que vivimos en tiempos en los que los acuerdos y los consensos requieren de esfuerzos sobrehumanos, no ya para materializarse o afianzarse, sino sencillamente para que todos los actores implicados se dignen siquiera a plantear la posibilidad de que se conviertan en realidad. Da la impresión de que el asociacionismo, el sindicalismo y todos esos movimientos que han buscado el sumar para crecer no pasan por su mejor momento. Por eso uno se enorgullece de ver que, en el mundo de la música, las cosas parecen ir a contracorriente en ese sentido.

Desde las salas a los promotores, todo el mundo tiene claro que esta es una carrera de larga distancia. No se trata solamente de reclamar respeto para la industria de la música en directo –algo que, desgraciadamente, no siempre existe–, sino de unir fuerzas para normalizar y oficializar todo lo referente al sector. Un sector cada día más profesionalizado y sólido que, por un lado, genera gran cantidad de puestos de trabajo e ingresos importantísimos para las arcas del gobierno; y, por el otro, ofrece una de las más apreciadas propuestas de ocio para públicos de distintas franjas de edad.

Por eso, les decía, uno se enorgullece de ser testigo de que el Anuario de la música en vivo llegue a su décimo número, respaldado en todo momento por una Asociación de Promotores Musicales (APM) que no deja de sumar afiliados desde sus inicios. Y lo hace pisando fuerte y alcanzando acuerdos y consensos a favor de todos, al margen de la competencia que, una vez fuera de las mesas de discusión, puedan existir entre las distintas empresas. Y qué duda cabe de que, como resumen del año que queda atrás y de las cifras que maneja la música en directo en España, el Anuario de la música en vivo es fantástico, una pieza que permite conocer en profundidad dónde estamos y, al mismo tiempo, presagiar hacia dónde vamos. En este número que tienen entre manos se incluye, además, un especial de estos diez últimos años en el que repasan las giras, los festivales, los géneros, los recintos y la evolución del ticketing a lo largo de este tiempo. Espero que lo disfruten y que sea solamente una meta volante más en esa carrera de fondo en la que estamos todos metidos.

Joan S. Luna
Redactor jefe de Mondosonoro

Este texto ha sido originalmente publicado como apertura de sección en el décimo aniversario del Anuario de la música en vivo

Sobre El Autor

APM

La Asociación de Promotores Musicales (APM) es la principal representante de la industria de la música en vivo en España. Sus socios representan al 80% de los promotores privados del país, y son los responsables de las principales giras nacionales e internacionales y festivales que se celebran.

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