Una sala, un escenario y un público. Estos tres elementos nos trasladan por defecto a lo que consideraremos un concierto estándard, de los de toda la vida. Estas actuaciones en directo se han convertido en una de las principales fuentes de ingresos para los artistas, que han visto como cada vez se venden menos discos por la eclosión de Internet.

En este contexto, el director académico del Posgrado en Gestión de Empresas en la Industria de la Música de UPF-IDEC, David Loscos, recomienda que los artistas planeen diferentes formatos de concierto para satisfacer a todos sus segmentos de público. Un ejemplo, sugiere, es la organización de conciertos con poco público, en un formato más íntimo, para los seguidores más incondicionales. «Este tipo de público pagará lo que sea si se le ofrece lo que quiere».

Así, se tendrían los grandes conciertos o los que están inscritos dentro de festivales en los que participan otros artistas pueden servir para ampliar la base de quienes conocen cómo suena el artista. «El objetivo siempre tiene que ser que quieran repetir la escucha». En este sentido, Loscos destaca también la importancia de estar presente en la web y lanzar vídeos y canciones a través de las redes sociales para que se hable del artista. «El primer reto con la cantidad de oferta que hay es que te escuchen y hablen de tí».

Una vez conseguido esto, el siguiente paso es la fidelización, para lo que es bueno ofrecer «algo más» a ese espectador que ya ha descubierto al artista y ya le ha visto actuar al modo convencional. «Lo primero es generar audiencia, después hay que buscar la notoriedad».

 

Sobre El Autor

APM

La Asociación de Promotores Musicales (APM) es la principal representante de la industria de la música en vivo en España. Sus socios representan al 80% de los promotores privados del país, y son los responsables de las principales giras nacionales e internacionales y festivales que se celebran.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.