A los 17 años te montas una banda con tus amigos. Apenas sabes tocar pero no importa. Ensayas, haces bolos, ensayas, haces bolos, ensayas, haces bolos. Aprendes a tocar y de hecho descubres que se te da bien, y al público le gustas. Publicas un disco. Y otro. Tienes muchas giras, te programan en las radios, te vuelves conocido, haces dinero. Sigues publicando y girando, con altibajos, pero sigues ahí.

Un día cumples 67 años y te das cuenta de que llevas 50 años en la música. También descubres que tu jubilación consiste en una pensión no contributiva de 350 euros que obviamente no te da para vivir porque has trabajado sin descanso durante medio siglo pero como artista no has cotizado en la Seguridad Social en tu vida.

Esa es la situación que intenta evitar AIE (Sociedad de Artistas Intérpretes o Ejecutantes de España), según expuso este miércoles en la ponencia ‘Supervivencia del artista en la jungla digital’, dentro del XII Congreso estatal de salas de música en directo de la asociación Acces, celebrado en el marco de Granada Experience.

En la charla participaron Luis Mendo, vicepresidente de la AIE, que presentó las líneas de actuación de la asociación, sobre todo las relativas a la copia privada, la ley de propiedad intelectual, el canon digital, etc. Continuó en la misma línea Nacho García Vega (Nacha Pop), que entró más en materia. Para él su preocupación principal cuando se habla de los derechos de autor en internet no es la piratería, sino el streaming.

Sobre estas plataformas y sobre las redes sociales no hay una posición clara. Al final del debate un oyente preguntó si dichas empresas eran buenas o malas para el artista y la respuesta es que son buenas y malas. Por una parte, con las nuevas tecnologías el artista obtiene una proyección internacional antes inimaginable y nivel de usuario la posibilidad de descubrir nueva música de manera muy cómoda. Por otra, y en esto todos estaban especialmente de acuerdo, Spotify reduce el papel de los periodistas como prescriptores y disminuye los ingresos por derechos de autor de los artistas.

Por eso “los contenidos musicales se han devaluado muchísimo”, en palabras de García. Esteban Ruiz, también músico (I am dive), apoyó la idea. Con internet parece que la cultura se ha vuelto gratis. Y en consecuencia, los creadores llegan a más gente pero cobran muchísimo menos que antes de las nuevas tecnologías.

Lo que explicaron aquí es que no toda la culpa la tienen los usuarios o las nuevas empresas, sino que hay también ciertos vicios dentro de la industria musical convencional. “Lo único imprescindible de la industria de la música son los músicos“, intervino Mendo. Y añadió García: “Y es increíble porque la música es lo que más se ha devaluado”.

Contratos abusivos, precariedad, poca transparencia por parte de las discográficas… Tal y como se planteó en el simposio, parece que los músicos tienen problemas para dar y regalar. “Hay una perspectiva de lo que significa ser músico que es errónea, la gente cree que es solo confeti”, bromeó Ruiz. Explicó que se vive con pasión, pero que él no tiene vacaciones ni fines de semana. “También es verdad que sarna con gusto no pica”, apostilló. “El proletario musical parece que no existe cuando en realidad la mayoría no llegamos a burguesía”.

XII Congreso de Acess en Granada Experience

Esta ha sido el primer coloquio, pero durante las jornadas de Granada Experience los asistentes podrán asistir a distintas actividades, como la presentación del Live Style Europe a cargo de Audrey Guerre, coordinadora de Live DMA y Stéphanie Thomas, directora de FEDELIMA (asociación de salas de música en directo de Francia).

La presentación comparativa de los datos del sector de las salas de música en directo en Europa y en España, por Arne Dee, de VNPF (Asociación holandesa de salas y festivales) y Elda Gómez, de Acces. También han programado distintas mesas redondas para debatir sobre la situación de la mujer en la industria o sobre la contratación de artistas, así como los conciertos de Novedades Carminha y Cala Vento, entre otros.

Con este congreso la asociación persigue tres objetivos. En primer lugar, el reconocimiento cultural de la importancia de las salas de música en directo por parte de todas las instituciones (es decir, ayuntamientos, gobiernos autonómicos y ministerios). En segundo lugar, seguir adelante en las negociaciones que puedan conducir al sector del directo a una situación justa y digna para todos aquellos músicos que tocan en sus escenarios y para las propias salas, desde el joven artista que inicia su carrera hasta el músico profesional consolidado. Y, por último, fomentar el acceso de los jóvenes a las salas de conciertos, normalizando así esta situación en todas las comunidades autónomas.

Sobre El Autor

Paula Pérez

Periodista. Soy la directora de la revista musical Qualsevol Nit.

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