El director editorial del Anuario de la música en vivo, Gerard De Josep, realiza un editorial a modo de presentación de la publicación junto con Íñigo Méndez de Vigo – el ex ministro de Educación, Cultura y Deporte – y Albert Salmerón – el presidente de la Asociación de Promotores Musicales (APM) -. Descarga el Anuario de la música en vivo 2018 para acceder a más contenidos como este.


Poco antes de que acabara la novena edición de Operación Triunfo, el fenómeno televisivo de 2017, la directora de la academia Noemí Galera aprovechó para dar las gracias a todos aquellos que habían hecho posible el programa y no estaban delante de las cámaras. Estuvo un buen rato citando a gente. Todos eran imprescindibles.

Cuando hablé con Pau, el hijo de Robert Grima, para el reportaje de ‘El relevo de los jóvenes’, me dijo que haber ido como becario al Festival de Reading le había hecho ser consciente de lo que es estar “debajo de la escala”. “Tú puedes estar haciendo los tickets de comida o doblando chalecos para el personal de seguridad, pero sin todo esto, no habría todo lo demás”. Era un aprendizaje clave: el equipo lo es todo.

De hecho, es una certeza compartida por todo aquel que haya intentado sacar adelante un proyecto de cierta envergadura. Muchos de los que hoy están en la industria de la música empezaron en esto cuando eran jóvenes, y lo hicieron cargando cajas, moviendo neveras, sirviendo cervezas o vendiendo entradas en la taquilla. Si no lo has vivido, ¿cómo puedes valorar lo que cuesta hacerlo?

Con 19 años yo mismo trabajé como camarero en el Sónar. Fue en el verano de 2006. Ese año, según cuenta Teresa Vallbona en el reportaje sobre importación y exportación de festivales, ya hacía cuatro que la marca del festival corría por todo el mundo. El mercado ha cambiado desde entonces, pero las cosas importantes no tanto. En 2008, el festival presentaba su decimoquinta edición como la más ‘femenina’ de todas. Hoy, diez años después, todavía no podemos presumir de ver en los festivales carteles paritarios. Por suerte, hay voces necesarias dispuestas a no consentir que esto siga igual. Es el caso de la Asociación de Mujeres en la Industria de la Música (MIM). Leed a Nuria Rico. Por cierto, también hay que proponerse de cara a próximos años corregir que haya tres editoriales escritos por señores, yo incluido.

Y otro propósito: es necesaria más diversidad. Quizá esa es la razón por la que hemos optado por cruzar el charco de la mano de Maca Arena, nuestra redactora mexicana. La lección que debemos aprender es que las cosas no se hacen a nuestra manera en todas partes y que hay que dejarse aconsejar y estar abierto a otras realidades. Ese papel, el de abrir camino, en la carrera del artista lo tiene el mánager, una figura importante que tiene funciones fuera del ámbito profesional y de la que habla Paula Pérez.

Lo que está claro es que músicos, trabajadores de seguridad, responsables de comunicación, contables… todos son piezas de un puzle complejo que construimos juntos en nuestro día a día. Rosalía, por ejemplo, tiene talento. Qué duda cabe. Pero para llegar a los Grammy Latinos y dejar huella, con el talento no basta. Hace falta un equipo. Y parafraseándola, todo lo bueno es mejor si puede compartirse.

Por eso este Anuario de la música en vivo se ha propuesto reivindicar a los equipos. Porque unas sesenta empresas  cada año más- no son sesenta caras, sino muchas más, como 300. Con nombres y apellidos. Y a ellas es a quien nos hubiera gustado sacar aún más a relucir. Cuando un trabajo implica tantas horas, lo mínimo que se puede esperar (aparte de unas condiciones laborales dignas) es un agradecimiento. Y este quiere ser un pequeño homenaje a los trabajadores del sector.

Sobre El Autor

Gerard De Josep

Periodista y filólogo. Ha sido corresponsal en Grecia, ha publicado un libro sobre Syriza y actualmente escribe desde Barcelona para varios medios culturales. En su pueblo natal, organizó durante cuatro años un pequeño festival de música.

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