El 51 Festival Internacional de Jazz de Barcelona anunció el pasado jueves un primer bloque de artistas, así como las cuatro modalidades de abono que ofrecerá en esta edición. Entre ellos, están los habituales, que empezaron a comercializarse hace ya cinco años, en 2014.

Es el caso, por el ejemplo, del recorrido de artista, que este año incluye todos los conciertos de Andrea Motis (salvo la Monvínic Experience). Y el Free Jazz, que permite adquirir entradas con un 30% de descuento en la compra de cinco o más conciertos en una sola operación.

Pero hay una nueva modalidad, Barcelona Jazz, con ocho conciertos seleccionados por la organización. «Son bastante diferentes entre ellos porque sabemos que tenemos un público muy curioso y flexible. De hecho, es mucho más abierto de lo que son muchos críticos», explica el director artístico del festival, Joan Anton Cararach.

Los cinco primeros conciertos que incluye el abono, además, se celebran en cinco recintos diferentes. Herbie Hancock en el Palau de la Música Catalana el 26 de octubre. Kyle Eastwood en Barts el día 30 del mismo. Dorian Wood en L’Auditori el dos de noviembre. Mark Guiliana Beat Music el día en Apolo. Y Yonathan Avishai el día 11 en el Conservatori del Liceu.

«Hay que tener en cuenta que es un abono destinado a la gente de Barcelona», continúa Cararach. «De hecho, en general nuestro festival no está pensado para extranjeros y turistas, sino sobre todo para la gente que vive y trabaja en Barcelona. Por eso decidimos que la cadencia fuera de máximo dos conciertos por semana a lo largo de tres meses.

Los tres últimos conciertos del abono son Ron Carter, el día 17 en Barts; Andrea Motis, el 20 en el Palau de la Música Catalana; y Golden Gate Quartet, el 13 de diciembre en este último recinto.

Además, el abono incluye la asistencia gratuita a todas las clases magistrales, una camiseta exclusiva y un pase laminado conmemorativo. «Lo más importante es fidelizar al público y ofrecerle la posibilidad de vivir el festival con todos sus colores».

Menú degustación

«Planteamos este abono como si fuera el menú degustación de un restaurante», argumenta Cararach. El precio, en este caso, es de 200 euros, pero el director artístico asegura que la rebaja en algún caso podría llegar a suponer hasta el 50% de la entrada.

Pero esta política de descuentos, defiende, es una de las características del festival. El año pasado, por ejemplo, el Festival Internacional de Jazz de Barcelona vendió 51.234 entradas, y vendió 5.176 tickets con descuento, lo que supone un 10,10% de las entradas totales.

«Tenemos a un grupo de israelíes que hace tres años que vienen al festival y se acogen al abono Free Jazz. A los primeros compradores que son amigos del jazz les premiamos con el descuento de un 15%. Tenemos clientes que convencen a muchos de sus amigos para ir, por lo que si compran más de 20 entradas también tienen descuentos».

Para Cararach, lo importante de este nuevo abono es que se trata de «una invitación al viaje y a la curiosidad. Sabemos que tenemos a un público divertidísimo por las combinaciones que hace con el abono Free jazz, así que ahora les invitamos a ir un paso más allá».

Sobre El Autor

Gerard De Josep

Periodista y filólogo. Ha sido corresponsal en Grecia, ha publicado un libro sobre Syriza y actualmente escribe desde Barcelona para varios medios culturales. En su pueblo natal, organizó durante cuatro años un pequeño festival de música.

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