Llevo dos días consecutivos viendo por todos lados que Jay-Z es el primer rapero billionaire (más de mil millones de dólares) y que Rihanna es la artista más rica del mundo. Lo es por delante de Madonna, Céline Dion y Beyoncé. Me molestan estos titulares que ponen en el centro tener dinero. Me cago en Forbes y en el clickbait.

De Rihanna lo que menos importa es el dinero que tenga. Prefiero destacar su valentía al desarrollar negocios paralelos al show business con su marca de cosmética Fenty Beauty. Y puestos a preferir, aquí va este #directodelviernes en el que ella sale a un escenario frío y brilla con sus diamantes y su presencia genuina. Aunque sea “too high”, como dice la canción, es brutal.

Decir que el resto del mini concierto del 11 de noviembre de 2016 en el Veterans Day (qué cosas tienen los yanquis) con Eminem no me atrapa, pero el inicio es increíble.

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Chechu Mtz

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