Con una brevísima carrera de dos años que empezó en 1997 y que dejó tras de sí un EP y un disco homónimo, American Football, el grupo formado por Mike Kinsella (Cap’n Jazz, Joan Of Arc), Steve Holmes y Steve Lamos, logró convertirse en grupo de culto por su emocional fusión de post hardcore, math rock y pop. En 2014 la banda volvió a reunirse y desde entonces han publicado ya un segundo álbum que ahora les trae a Europa: el lunes 12 de junio, en la Sala Apolo de Barcelona y, el martes 13, en la Sala Copérnico de Madrid. Para hablar de este esperado concierto, le hemos pedido a Carles Generó, guitarrista y cantante de L’hereu escampa, por qué deberíamos ir a ver el concierto:

La primera vez que oí el nombre de American Football me pareció algo extraño, casi una broma. Imaginé a unos tipos aficionados al futbol americano (corriendo miles de yardas para lograr el éxito) que, curiosamente, tenían un grupo. No podía estar más equivocado. Dejé atrás mis prejuicios y escuché por primavera vez al grupo que (casi) cambiaría mi vida.

Me dijeron que había miembros de Cap’n Jazz, esa estrambótica y curiosa mezcla de punk gritón, desafinado y desacomplejado con letras llenas de metáforas y surrealismo emocional que me había cautivado unos meses antes. Pura emoción exprimida a guitarrazos.

Pero American football no se quedó atrás. Las primeras notas de ‘Never meant’ y la fluidez en que se desarrolla el tema me dejó perplejo; guitarras cristalinas sobre un ritmo de batería complejo y ¡bum!, estallan los graves y entra la voz suave de Mike. De repente me sentí arropado en mi ya tardía adolescencia. No estaba solo.

Era como un abrigo en pleno invierno, como el abrazo de tu mejor amigo cuando estás completamente jodido por no saber gestionar tus sentimientos, confusos ante las relaciones sociales. Vi parte de mi vida reflejada en todo un disco: sentimientos que van flotando entre arpegios y preguntas sin respuesta sobre dudas existenciales.

La casa de la portada, una ventana iluminada desde el interior y un adolescente divagando en su habitación y repitiéndose hasta el infinito: “Así es la vida, tan social, tan emocional”. ‘Stay home’, una preciosa pieza de ocho minutos. Todo un consuelo.

De ese descubrimiento hará unos diez años, quizá un poco más, y es la edad que tenía cuando se formó la banda en 1997. ¿Pero acaso estos sentimientos son propios de una generación? ¿Por qué no pueden repetirse en otros chavales con experiencias similares en los 2000? La nostalgia de los 90 reinterpretada por jóvenes del nuevo siglo.

En ese momento, cuando empiezas a compartir con tus colegas grupos que uno y otro descubre, te adentras en un mundo desconocido y te planteas: ¿Por qué no hacemos un grupo que suene a esto? Creo que así es como me siento y así me gustaría expresarme. Fue así como, junto a Guillem, nació entonces L’hereu escampa.

Nuestra canción ‘Consol, condol’ tiene claramente un riff inspirado en American Football, y las voces gritonas y desafinadas se inspiran en el desparpajo de Cap’n Jazz. Fueron una fuente para expresar nuestras emociones del modo más sensato y sincero. Aquellos jóvenes de mediados de los 90 de Chicago habían influido así en 2011 a un par de chavales de Manlleu.

Está claro que en los últimos años ha habido un auge de bandas que claramente les han reivindicado. Supongo que de aquí es de donde sale también nuestra inspiración, impulsados por un nuevo sentimiento conjunto de recuperar aquel pasado que nos parece glorioso y darle una nueva visión manteniendo el género vivo y, al mismo tiempo, manteniéndonos vivos a nosotros mismos.

Qué pena que el único modo de apreciar a ciertos grupos sea solo a través de Youtube. Muchas de estas bandas parece que en Europa tienen cierto reconocimiento y apoyo, pero escasas veces traspasan los Pirineos para venir a tocar. A menudo no nos queda otra que coger el coche y, con suerte, acercarnos hasta Lyon o Toulouse.

Por el camino también hemos visto renacer a grupos como Sunny Day Real Estate (Primavera Sound, 2010), Mineral (Primavera Sound, 2015) y Texas is the reason (Estraperlo, 2013). Afortunados (o no), hemos podido verlos en directo, pero demasiadas veces en grandes escenarios, lejos de su esencia y envueltos de multitudes.

Esta será la segunda vez que American Football aparezcan por aquí. La primera fue en el Primavera Sound de 2015. Allí les pude ver. Ahora, el 12 de junio en la Sala Apolo, espero sentirlos. Espero que cada nota traspase los poros de mi piel y me sienta de nuevo arropado por la nostalgia. Ya en mis 30. Ojalá pudiera ser así más a menudo.

Sobre El Autor

APM

La Asociación de Promotores Musicales (APM) es la principal representante de la industria de la música en vivo en España. Sus socios representan al 80% de los promotores privados del país, y son los responsables de las principales giras nacionales e internacionales y festivales que se celebran.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.