Tito Ramoneda, vicepresidente de la Asociación de Promotores Musicales, fue el representante de APM en BIME Pro Legal. El tema era uno de los temas más candentes del año: la ‘Relación contractual entre artistas y promotores’. En el Primavera Pro, por ejemplo, la mesa organizada por APM ya giró sobre esta cuestión.

Esta vez, además de Ramoneda, estaban Manuel Ángel López, abogado de Sympathy for the Lawyer; Álvaro Hernández Pinzón, director de la asesoría jurídica de AIE (Sociedad de Artistas Intérpretes o Ejecutantes de España); y Patricia Hermida, mánager y vicepresidenta del International Music Managers Forum (IMMF). Moderó la charla Rodrigo Gallego, asociado de Lener.

Se plantearon preguntas como: ¿En qué casos se puede considerar que la relación es mercantil o laboral? ¿Cuál es la opinión de la jurisprudencia al respecto? ¿Están legalmente cubiertos los promotores por el hecho de firmar un contrato mercantil con una agencia de management?

«Ahora mismo nos encontramos en una situación de una total inseguridad jurídica, y por tanto de miedo e incertidumbre. Porque actuar en un marco como este paraliza, y eso perjudica también a los artistas», dijo López nada más abrir. Para él, la relación más común entre músicos y promotores es mercantil, y aseguró que la clave está en los conceptos de ajenidad y dependencia.

A día de hoy, la única normativa vigente es un Real Decreto de 1985 que determina que la naturaleza de la relación entre músicos y organizadores es siempre laboral. Pero aclara que la actividad artística se debe realizar por cuenta ajena, y dentro del ámbito de organización y dirección del organizador, a cambio de una retribución.

Así, como ya explicó en su blog hace unos días, López argumentó que la mayoría de artistas y grupos actúan en salas y festivales bajo un «nombre artístico que intentan posicionar ante el público», algo que ve como un claro indicio de falta de ajenidad.

Por otro lado, son los artistas los que eligen su propio repertorio y la manera de interpretarlo. Tanto promotor como artista tienen un interés común, pero no hay relación de dependencia entre ellos. De hecho, cuando la hay, es el empresario organizador quien define el contenido y forma de la actuación.

Hernández Pinzón puso sobre la mesa que se trata de una problemática relativamente nueva. Sobre todo, por el hecho de que la administración ha iniciado una inspección intensiva que ha generado problemas donde no los había.

En ese sentido, Hermida destacó que lo primero que hay que hacer es aterrizar la legislación a la realidad actual. «La ley hablaba de una faceta del artista que era tocar y se acabó. Pero hoy un artista ya no es solo eso». De hecho, puede ser a la vez autor, promotor, mánager, gestor de una sala y responsable de comunicación. «Mientras no tengamos claro qué papeles pueden desarrollarse en cada caso, no llegaremos a la solución», continuó.

APM en BIME Pro Legal

Tito Ramoneda, por su parte, enfatizó que el sector de la música en vivo ha estado siempre adaptándose a otros ámbitos desde el punto de vista legal, ya sea el deporte, los toros o la restauración. «Así que estamos bastante acostumbrados a esta inseguridad. Pero lo que queremos es que todo esté perfectamente en regla con el artista que está en el escenario».

Para los promotores, lo más común es llegar a un acuerdo con una empresa de management. Hasta ahora, se pedía a esta sociedad que los artistas estuvieran dados de alta a la Seguridad Social. Para él, la relación mercantil está clarísima cuando se trata de grandes artistas que funcionan como verdaderas empresas. El problema emerge sobre todo con las bandas menores.

«Son grupos que necesitan este apoyo por parte de promotores, festivales y salas. Para nosotros es casi una obligación profesional contar con ellos. Dentro de 15 años podrían ser figuras importantes en el mundo de la música. Pero estos artistas necesitan un marco laboral específico. Porque ponerlo demasiado difícil puede acabar dinamitando la base», consideró Ramoneda.

De esta manera, aseguró que la voluntad de APM es trabajar conjuntamente con artistas e instituciones para que haya una nueva regulación actualizada, acorde con los estándares europeos y que beneficie a todos.

Como representante de IMMF, Hermida afirmó que le consta que en Europa hay varias normativas ajustadas a las realidades particulares. Habló de ayudas públicas a los artistas que empiezan, condiciones especiales y regímenes laborales concretos.

Sobre El Autor

Gerard De Josep

Periodista y filólogo. Ha sido corresponsal en Grecia, ha publicado un libro sobre Syriza y actualmente escribe desde Barcelona para varios medios culturales. En su pueblo natal, organizó durante cuatro años un pequeño festival de música.

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