Más de 60 millones de reproducciones de Mala mujer constatan el salto de Antón Álvarez, más conocido como C. Tangana, de la tendencia y la promesa al éxito ‘mainstream’, un viaje que ha aprovechado en su álbum Ídolo para discurrir acerca de cómo se construyen los astros en la era moderna, según cuenta a APMusicales.

PREGUNTA: ¿Es de barro el ídolo al que dedicas el disco?
RESPUESTA: Es un ídolo pagano, hecho del oro fundido que representa todas las cosas que creemos que tienen valor, pero que cuando son expuestas así de una manera tan evidente, ya no mueven tanto. Pero así funciona la construcción de un ídolo moderno en este mundo del espectáculo.

P: Uno de los aspectos más llamativos del lanzamiento del disco fue la gran lona promocional situada en plena Gran Vía. ¿Qué buscabas con ello?
R: Ya que me tengo que hacer fotos, aprovechamos para construir una nueva faceta de mi personaje artístico.

P: ¿Concibes así tu propuesta, como un todo?
R: En efecto. Mi propuesta artística no es solo la música, es también todo lo que hay alrededor. Yo soy una performance. Me interpreto a mí mismo, pero solo un cachito en cada momento.

P: Has decidido unir esta incursión en la creación de un ídolo moderno a un supuesto viraje hacia el ‘mainstream’…
R: No es un disco mainstream realmente, porque no hay nada que haya sacado alguien con una multinacional o de manera individual que se parezca a esto. Aquí hay distintos puntos de vista. Hay discurso. Ni Bisbal, ni Alborán ni Malú ni los Taburete te van a hablar como yo lo hago… y entre ellos hablan bastante parecido.

P: ¿Es ese aspecto crítico lo que te diferencia?
R: Si hay un valor que tengo es el del espíritu crítico, ser rebelde porque sí, y también ser poderoso, no como ser mejor que el otro, sino como capacidad de poder tomar mis propias decisiones. He aprendido que en este mundo si no das hostias, no te quejas y no eres la parte fea también, no puedes hacer eso.

“Si hay un valor que tengo es el del espíritu crítico, ser rebelde porque sí, y también ser poderoso”

P: A ti te han caído esas hostias…
R: No tengo un discuso explícito, pero no conozco un artista mainstream que haya tratado el problema de género de machismo y feminismo, de izquierda y derecha, de Ciudadanos y Podemos…

P: ¿Te has sentido acosado por los medios en busca del titular?
R: Los medios persiguen el titular en general, aunque creo que en mi caso no ha sido tan bestia. Recuerdo el de “cocaína y cocodrilos”, también el de “yo no soy feminista ni machista, soy transexual”, cosa que no he pronunciado en mi vida así. Pero no, no me siento acosado. Lo que sí siento es que si un periodista cultural quiere hablar sobre lo que es machismo o feminismo, debería escribir editoriales y no preguntar a chavales de entre 20 y 25 años que están intentando hacer algo creativo y positivo con su vida, sacarles a la palestra como si tuviesen que decir lo que tienen que hacer otros chavales. Yo no soy un modelo de nada, pero preguntarle a todo el que hace música urbana sobre el machismo y el feminismo es buscar un titular.

P: ¿Qué supone tener tanta atención?
R: Cuando hice el disco de LOVE’S no escribía nadie de mí, pero ahora que he puesto una pancarta en la Gran Vía ahora se hacen críticas, aunque sean malas, pero sé que se han escuchado el disco entero. Sin el público y sin que la gente me escuchase, yo no tendría sentido.

P: Tu premisa de partida sobre los ídolos es negativa. ¿De qué más habla el álbum?
R: Demasiado tarde, por ejemplo, es una canción sobre lo que supone tener una relación siendo un personaje público. Ya me habría gustado haber escuchado esta canción en cantantes que me gustaban para sentir esa mierda.

P: Y luego está también Inditex
R: Inditex es otro ídolo. Es la empresa más importante de España y también la más criticada. Es un poco como pasa con C. Tangana. Te ofrece un producto y no te gusta el discurso, pero suena Mala mujer y lo bailas.

“Sin el público y sin que la gente me escuchase, yo no tendría sentido”

P: ¿Te costó llegar a Mala mujer?
R: Entre cuatro y seis meses en tener el tema final. Sabía que había algo de material, pero el desarrollo, pese a ser simple, no es sencillo. Tiene un falso estribillo, una bajada justo en el medio que se recupera con una estrofa distinta y no en un estribillo… Son detalles heavys de producción pensados para la pista de baile, pero que nunca sabes dónde te van a llevar.

P: Antes te desdecías de perder el control dentro de la estructura de una multinacional. ¿Por qué decidiste fichar por Sony?
R: Después de meses y meses de negociaciones conseguí un contrato con el que podía controlar todo lo que para mí era importante. Y eso me ha permitido desarrollar todo este percal.

P: Y han confiado en ti incluso para publicar el álbum solo en formato digital… ¿Por qué?
R: Me parecía más avanzado. También era un reto para Sony. Quería enfocar nuestros esfuerzos en otras cosas. Es un ingreso que hemos perdido, pero también es una confirmación para mí de que creen en el futuro. Yo haría vinilos en todo caso.

P: ¿El último vinilo que ha caído en tus manos?
R: De Frank Ocean.

P: ¿Tus próximos pasos en directo?
R: Hay un par de fiestas por la noche, en discotecas, algo que no había hecho nunca y que voy a tantear como formato. Llevamos un mes viendo cómo dar en el blanco con la propuesta en vivo.

 

Sobre El Autor

APM

La Asociación de Promotores Musicales (APM) es la principal representante de la industria de la música en vivo en España. Sus socios representan al 80% de los promotores privados del país, y son los responsables de las principales giras nacionales e internacionales y festivales que se celebran.

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