Álex Díez tiene muchas cosas que celebrar este año. Primero, por la buena marcha de su último lanzamiento, Popcorner, en el que sintetizó su carrera como el mod de referencia en España con Los Flechazos y Cooper. Después de enfocarse durante un tiempo en su proyecto editorial, revitaliza ahora esta segunda banda que ronda ya los 20 años a la espalda para presentar un nuevo disco, con paradas en espacios como el Bilbao BBK Live, como cuenta en esta charla con Apmusicales.

PREGUNTA: ¿Va a influir de alguna manera tu último disco en cómo enfocarás el nuevo álbum de Cooper?
RESPUESTA: Sí. No va a ser un disco como los anteriores en la instrumentación. Antes éramos una banda exclusivamente de guitarras y ahora va a haber metales y teclados. En directo también voy a llevar una banda más amplia tras ver la respuesta del público con la gira de Popcorner. Me di cuenta de que las canciones pueden crecer y de que no tengo que tener miedo de que lo hagan.

P: Fuiste el creador del Purple Weekend, el primer festival mod a nivel mundial. ¿Qué te llevó a ello?
R: El que no hubiese una cita mod de este estilo y el aprendizaje, el rodaje que habíamos adquirido con Los Flechazos. Fueron las instituciones las que me propusieron montar un festival mod porque estaban emergiendo en el inicio de la era de los festivales. Yo tomé como referencia aquellos en los que habíamos tocado y que me gustaban.

P: ¿Fue una tarea complicada?
R: Hasta ese momento no se asociaba ese término de festival a lo mod. Antes eran rallys, concentraciones… pero no festivales. Los primeros que me escucharon hablar de un festival mod se echaron las manos a la cabeza, por si les hacía ir a cámpings a dormir en tiendas. Me fijé en el BAM de Barcelona, porque me gustaba mucho el tránsito de la gente por la ciudad, también en el Festimad de Madrid y en el escenario del Círculo de Bellas Artes, con puestos de discográficas y bandas tocando en un mercadillo diurno; y luego el FIB. Me dio el coraje necesario para entender que se podía hacer un festival temático solamente con los grupos que le gustan a uno, los que programas en tu garito de Malasaña.

“Los primeros que me escucharon hablar de un festival mod se echaron las manos a la cabeza, por si les hacía ir a cámpings a dormir en tiendas”

P: ¿Había algo más que lo hiciera especial?
R: Por ejemplo la importancia del aspecto cultural, con ciclos de cine desde la primera edición, exposiciones… Creo que hemos sido los únicos que como cabezas de cartel hemos tenido a un fotógrafo, Robert Freeman, el de los Beatles.

P: ¿Te parece que hay demasiada uniformidad en carteles?
R: No tengo una opinión clara porque no puedo ser crítico con una escena que amo. A pesar de que entiendo que la gente puede sentir que la escena musical alternativa está muy contaminada, no deja de ser un éxito que sobre todo el FIB, el festival en el que todos los grupos querían tocar, fueran de un estilo o de otro, haya marcado el ritmo de interés por la música. Me hace creer mucho en el futuro.

P: ¿Cómo ves el panorama actual de festivales?
R: Como músico me limito a disfrutar de tocar en 200 sitios en verano después de haber vivido otras épocas en las que solo podías tocar en las fiestas mayores y grupos como el nuestro no tenían cabida en ellas.

“Creo mucho en el futuro de la escena independiente”

P: Parece que, pese a su ya larga vida, Cooper sigue ampliando hoy por hoy su radio de acción. ¿A qué lo achacas?
R: Este año es la primera vez que toco en BBK Live y estoy muy contento. Lo achaco a que la gira de Popcorner transcendió, pero como fue una sorpresa, mucha gente llegó tarde. Podría haber tenido 50 fechas y tuvo 20. Hubo quien se quedó con ganas de eso, por eso he concebido la gira como algo nuevo pero que entronca con el espíritu de aquello.

P: ¿Eres puntilloso o fetichista con los espacios donde tocas?
R: Después de 35 años en este mundo, que es mucho para el mundo de la música, me guío por impulsos y por la gente que conozco. Me parece que todo el mundo lo hace lo mejor posible. No soy muy crítico con aspectos técnicos como que si el escenario está suficientemente cubierto, pero no voy donde me llaman, porque así como se puede pensar que la escena está saturada y yo no quiero ser culpable de esa saturación. Prefiero tocar menos.

P: ¿Cómo planteas tus giras entonces?
R: Si hay una palabra que odio es la de bolo, que la relaciono con el término francés ‘bouleau’, trabajo.

“Aún hay muchas cosas por hacer en España, aunque las condiciones no son óptimas”

P: ¿Queda espacio para hacer cosas en la industria musical española?
R: Si tienes ganas hay muchas cosas por hacer todavía, pero desde luego las condiciones no son óptimas. España es un país pensado para las grandes corporaciones. Apuestas como Los Flechazos, como Ediciones Chelsea o como el Purple Weekend, que transitan por un camino distinto, son difíciles de sacar adelante, pero ahí estamos.

P: ¿Cómo ves la escena actual respecto de la de hace dos décadas?
R: Hoy por hoy hay muchos instrumentos que te facilitan mucho el acceso directo al público, empezando por internet, pero es una época en la que se echa en falta el primer impulso irreflexivo. En la escena musical los grupos salen con mejores instrumentos, más ensayados y teledirigidos y eso a veces no tiene por qué ser bueno.

P: En 2020 se cumplen 20 años de Cooper. ¿Algún plan especial para entonces?
R: En 2020 igual me he muerto. Yo vivo como si me quedaran siempre dos meses de vida, por eso llevo este ritmo frenético.

La próxima gira de Cooper arrancará a finales de primavera y recalará por primera vez en el Bilbao BBK Live, entre el 12 y el 14 de julio.

 

Sobre El Autor

APM

La Asociación de Promotores Musicales (APM) es la principal representante de la industria de la música en vivo en España. Sus socios representan al 80% de los promotores privados del país, y son los responsables de las principales giras nacionales e internacionales y festivales que se celebran.

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